Una relación sin calificativos

Una relación sin calificativos

Los niños encuentran seguridad en algún objeto que les recuerda que fueron bebés

Erradica los adjetivos para referirte a tu bebé. Travieso, hiperactivo, tonto, terco y otros tantos más, sencillamente, evítalos. Son palabras que como adultos usamos para describir cómo vemos a nuestros hijos, pero ellos no lo entienden de esa manera. Para un niño en esta edad, si escucha repetidas veces que le dicen “travieso”, pensará que es así como quieren que se comporte. No sabe aún quién es y construye su imagen a partir de cómo sus padres le dicen que lo ven, por lo que podría encasillarse en los calificativos que usen para él. La crisis de identidad que viven los niños a esta edad se proyectan en los objetos que reutilizan para sentir seguridad. Una manta o un peluche que usaron cuando eran bebés, les recuerda esa temporada de certezas.