Una infección conocida como paperas

Una infección conocida como paperas

 

 

Por Nonantzin Martínez

 

Cuando era pequeña, era muy común escuchar en la escuela que cierto compañerito no había ido porque tenía “paperas”. Creo que todos los niños de mi generación escucharon, al menos alguna vez, sobre esta enfermedad que mi mamá la definía, para que me resultara comprensible, como “una inflamación en la garganta y el cuello”. Hoy día, para fortuna de nuestros pequeños, es un padecimiento poco diagnosticado en la consulta con el pediatra gracias a la vacunación.

 

La parotiditis, conocida comúnmente como paperas, es una inflamación de las glándulas salivales (la saliva sirve para humedecer y masticar los alimentos), provoca mucho dolor y es contagiosa. Puede aparecer en cualquier persona a quien no le hayan puesto la vacuna triple viral pero se presenta, principalmente, en edad escolar, entre los 4 y los 12 años de edad, nos dice la médico pediatra Oralia Veliz Henkel, del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS.

 

Los síntomas son dolor en la región maxilofacial, inflamación de las glándulas parótidas (las glándulas salivales más grandes), fiebre, dolor de garganta y de cabeza y aparecen entre 12 y 24 días después de que el pequeño fue contagiado (es el llamado periodo de incubación, es decir, el tiempo que transcurre entre la exposición al virus y el momento de estar enfermo). El virus se transmite al estornudar o toser, así como con objetos contaminados con la saliva de un enfermo.

 

En la mayoría de los niños, la enfermedad es leve. Sin embargo, hay ocasiones en las que el virus puede infectar los testículos, el páncreas y el sistema nervioso central, pero generalmente el curso es benigno y no deja secuelas, nos dice la Dra. Veliz Henkel. Cuando las paperas afectan a adolescentes o adultos,  pueden provocar orquitis, que es una inflamación de los testículos. En el caso de las mujeres, los ovarios se pueden ver afectados.

 

Un tratamiento sencillo

 

Cuando al niño se le diagnostican paperas, el tratamiento a seguir es muy sencillo: se busca bajar la fiebre y quitar el dolor. Asimismo, se pide reposo y  evitar contacto con personas enfermas. También se le recomienda tomar abundantes líquidos (pero no cítricos o alimentos que produzcan una salivación excesiva) y hacer gargarismos con agua bicarbonatada. La recuperación se da luego de 10 a 12 días.

 

Los papás deben vigilar si el enfermito presenta dolor abdominal, con vómito, dolor o inflamación de testículos o dolor de cabeza y somnolencia. En ese caso, hay que llevarlo inmediatamente a una nueva revisión con su pediatra.

 

Para finalizar, la Dra. Veliz Henkel resalta la importancia de que cobra la vacunación, pues la parotiditis es una enfermedad totalmente prevenible si se inmuniza al niño (con la tripe viral, que se aplica al año y se hace un refuerzo a los seis). Aunque no es un padecimiento comprometedor, es mejor evitarlo, ¿no creen? Por cierto, si una persona tuvo paperas, ya nunca se volverá a enfermar de ello.