Términos que aprenderás en el embarazo, parto y posparto

Términos que aprenderás en el embarazo, parto y posparto

 

Durante la «dulce espera» soñamos con todas las cosas lindas que están por venir: ver su carita por primera vez, darle el pecho y disfrutar en general todo el proceso de convertirnos en madres. Lo que nadie nos advierte es que estamos por aprender una gran cantidad de términos que nunca habíamos oído en nuestra vida, algunos de los cuales nos causarán mucha angustia, dolor, vergüenza o todos los anteriores.

Para que el momento en el que los escuches por primera vez no te tome desprevenida, aquí preparamos una lista de los más comunes con una breve descripción. *

 

A de Apgar – Todavía no acaban de llegar al mundo, y ya están calificando a los pobres niños. Se le llama así a la evaluación que hacen los médicos a los primeros reflejos del bebé y es un dato que por alguna razón te preguntarán incluso cuando llenes las formas de admisión al colegio cuando sea mayor. Un pediatra que conocí bromeaba diciendo que ninguno de los bebés que él había recibido obtenía menos de 10/10 de calificación. Así que con esto empieza el historial «académico» de tu hijo, pero no te dejes engañar, el número no dependerá del médico, sino de las circunstancias impredecibles del alumbramiento.

 

meme_madres_mexicanas_insert_10

 

B de Braxton Hicks– No es el apellido del último diseñador de moda de ropa de maternidad. Se le llama así a aquellas contracciones que el cuerpo hace «de prueba», y que provocan que varias primerizas estemos en el hospital antes de tiempo, siendo objeto de las burlas de todo el staff de la sección de maternidad. Que no te pase, aprende a distinguirlas de las verdaderas leyendo aquí. (Y créeme, cuando sean en serio, te vas a dar cuenta).

 

C de Calostro – El calostro es el primer líquido que secretan tus pechos como preámbulo a la lactancia y se supone que es muy importante que lo tome el bebé para lograr su primera evacuación (llamada meconio, otra palabrita dominguera que debes conocer). Sin embargo evita extraerlo con el sacaleches (ver letra S), pues su apariencia es tan grasosa y turbia que te hará dudar que en verdad es bueno dárselo al bebé.

 

D de Dilatación – Así se le llama al glorioso proceso en el que tu pelvis empieza a expandirse para expulsar la cabeza (y después el resto del cuerpo) de tu bebé, y que los médicos medirán con un método dactilar y «artesanal» de manera periódica hasta que llegues a los 10 cm. Generalmente llegarás al hospital teniendo 3 o 4 cm de dilatación y pueden pasar muchas (en verdad muchas) horas hasta completarse.

 

E de Episiotomía – Polémica práctica que consiste en hacer un corte, con unas tijeras de amplias dimensiones, en la zona por la que saldrá el bebé (sí, ahí). Supone prevenir desgarres en dicha área y futuros descensos del aparato reproductor y digestivo, pero la recuperación suele resultar bastante molesta (pero nunca como la de una cesárea). Para dicha convalecencia existen unas toallas sanitarias que se congelan y de las que no podrás tener suficientes en caso de que te la practiquen.

 

F de Fórceps – Instrumento obstétrico en forma de tenaza para la extracción del bebé, el cual fue de gran utilidad en los años 60’s cuando las parturientas estaban tan anestesiadas que no podían colaborar con la expulsión del «producto» y el cual sirve para alentar a las madres a pujar más fuerte para no tener que recurrir a ellos. Este es de los que causan terror psicológico y por suerte cada vez se usa menos. Esperemos que dentro de poco se encuentren solamente en los museos de medicina.

 

H de Hemorroides – Seguramente sabes que existen, se le llama así a la inflamación de las venas de la zona rectal, lo que no sabías es que también se producen por la presión del peso del bebé durante el embarazo y por el esfuerzo realizado durante la expulsión. El dolor o la molestia puede ser tan grande que suelen ser el mejor aliciente para practicar los ejercicios de kegel. Cuanto antes empieces, mejor.

 

images

 

K de Kilos – Ésta seguro sí la habías escuchado, lo que nadie te había dicho era que solo perderás unos 8 o 9 cuando nazca el bebé, y que todos los demás se quedarán un tiempo, haciendo que parezca que tienes 5 meses de embarazo de manera permanente y que la gente te pregunte «¿Ya tan pronto viene el segundo?». Tip: La lactancia y tomar mucha agua ayuda muchísimo a acelerar este proceso.

 

humor-gorda

 

 

L de Loquios – Si creías que tener la regla de 5 a 7 días era una pesadilla, después de estos sangrados que duran de 4 a 6 semanas, recordarás esos periodos menstruales con algo de nostalgia. Los loquios vienen además acompañados de dolores conocidos como entuertos, dolores abdominales provocados por el útero que está volviendo a su tamaño, y que duran aproximadamente 5 días. Algunas mujeres describen como un cólico menstrual a las centésima potencia, pero otras afortunadas llegamos a pensar que son mitos de la abuela, pues nunca los sentimos.

 

M de Mastitis – Congestión e inflamación de las glándulas mamarias que es tan doloroso como suena. Cuando esto pasa los senos se ponen duros como piedras. Es una de esos preciosos episodios de la lactancia de los que en las románticas escenas mediáticas de amamantamiento nunca hay ni rastro. Puede llegar a infección, y para prevenirlo no hay nada mejor que sacar la leche, ¡como sea! Si tu bebé no está haciendo su parte de extracción, recurre a compresas de agua caliente y usa el sacaleches (ver S, ya casi llegamos).

 

breastfeeding-boobs-on-fire

 

O de oxitocina – Conocida también como «la hormona del amor»,  y de la cual se puede escribir un tratado «neuro-psico-social», en los hospitales se suministra a las parturientas para acelerar las contracciones y la dilatación cervical (o sea, para inducir el parto). En dicho caso, lo último que sentirás será amor. Pocas cosas empoderan más el dolor del trabajo de parto que la oxitocina. Por eso muchos doctores evitan al máximo llegar a eso, pero hay ocasiones en la que es necesaria.

 

P de Puerperio- Nombre elegante del posparto, durante el cual la gente se dedicará a instruirte en las creencias de dicha etapa, entre las cuales están que la recién estrenada madre debe envolverse la cabeza en caso de necesitar salir de su casa. No me pregunten, yo tampoco lo entendí nunca.

 

S de Sacaleche – Maravilloso aparato que permite a las madres trabajadoras extender su lactancia. Sin embargo, en su versión manual, dicho artefacto te sacará músculos en las falanges y con él debería venir incluído un diploma a la paciencia y a la constancia. El eléctrico podría ser el culpable de que los pechos queden (más aún de lo que ya se supone) flácidos por semejantes tirones que proporciona pero eso sí, es rapidísimo. Yo amé el mío.

1530242

T de Tamiz – Prueba que se realiza a los recién nacidos en las primeras 48 horas de vida para detectar propensión a distintas enfermedades metabólicas, la cual realizan exprimiendo (sí, exprimiendo, no me equivoqué de palabra) el talón del bebé tras darle un pinchazo, lo cual te hará querer arrebatarle al bebé a la enfermera y salir de ahí corriendo con tu inconsolable querubín pero ni hablar, es un mal necesario.

 

V de Vérnix – Es esa capa de sustancia blanca de la cual nacen recubiertos los bebés y que es la primera dosis de realidad con la que te enfrentas al darte cuenta que no, los recién nacidos no son como los ponen en las series de televisión (esos niños suelen tener ya de 4 a 6 meses).

 

¿Omití alguna que te causara especial sorpresa? Se aceptan modificaciones a este humilde glosario.

 

*ADVERTENCIA: las siguientes definiciones no pretenden ser un referente médico. Se trata solamente de hablar de los términos de una manera general y divertida.