¿Qué tan difícil es la lactancia?

¿Qué tan difícil es la lactancia?

 

Me parece que uno de los más grandes mitos de ser mamá es el de pretender que con tan solo pegarse al bebé al seno ya logró uno amamantar a su hijo durante meses o años. En mi caso, cuando nació Diego los doctores que me atendieron me dijeron que había que “acompletar” la comida con leche en polvo, puesto que había sido prematuro y los primeros días bajó mucho de peso. Muy obedientemente, después de darle pecho, le preparaba el biberón y efectivamente subió de peso a una velocidad adecuada, así que seguí con dicha práctica. Además de esto, mi niño no se despertaba a pedir comida, así que a más tardar cada seis horas yo lo despertaba para que comiera, lo cual no ayudaba a que mi producción aumentara, de lo cual me di cuenta hasta después del primer mes.

 

Afortunadamente nunca sufrí de llagas ni mordeduras, pero a los tres meses ya casi no me salía leche y decidí dejar de darle. Pronto llegó la horda de mamá juiciosas a decirme básicamente que era una cuestión de voluntad, que si quería podría volverle a dar, el chiste era no darle nada más fórmula, y entonces él me pediría y aumentaría mi producción. Yo no podía pensar en siquiera en hacerlo pasar hambre ni dos minutos, así que a pesar de las miradas de desprecio de dichas “mamás naturales”, me apegué a mi decisión y aunque puede que mi hijo no haya tenido todos (o ninguno) de los beneficios de la leche materna, no parece hasta el momento tener ninguna deficiencia, ni es enfermizo y su crecimiento va de lo más normal.

 

Ahí viene el segundo bebé y claro, me gustaría poder darle más tiempo pecho. De hecho, mi mejor amiga ya me armó con su tiraleche eléctrico doble para aquellas ocasiones en las que tenga que trabajar fuera de casa y yo estoy con la mejor disposición de llegar al menos a los 6 meses dándole exclusivamente leche materna. Pero mientras hablaba con una amiga por Skype, de inmediato me advirtió: “Dar pecho no es nada fácil, yo me leí todos los libros al respecto, me conseguí una maestra y me inscribí a la Liga de la leche. Los primeros meses no fue fácil, es agotador y demandante, pero una vez que le agarras la onda, es perfecto porque te olvidas de andar comprando polvos caros y de lavar biberones”. Así que me quedé pensando hasta qué grado estoy comprometida con el tema debido a los sacrificios que voy a tener que hacer, y claro que estoy lista para hacer TODO por mi bebé, pero el más grande a mi punto de vista es el de dormir bien. No le tengo miedo a andar como zombie algunos meses, pero la realidad es que tengo otro hijo que también necesita mi atención y un negocio propio al que si no le dedico el tiempo suficiente, pues no deja dinero para pagar los gastos que me tocan de la familia.

 

Aparte de los beneficios que son ya bien conocidos de la lactancia, ¿Tienen algún consejo que darme para hacer de esta práctica algo no tan complicado? ¿Conocen algún libro o método que les haya funcionado a ustedes a la perfección? ¿Alguna recomendación para lograr que el bebé duerma la noche completa y por consiguiente yo también?