Qué es y cómo vivir con la diabetes gestacional

Qué es y cómo vivir con la diabetes gestacional

Existe mucho desconcierto frente al tema. Cada año, miles de mujeres que hasta ese momento se consideraban sanas reciben un diagnóstico que nunca sospecharon alrededor de la semana número 28 de embarazo. Se trata de la diabetes de la gestación, que afecta a cerca del 4% de todas las embarazadas. Con más precisión, se trata de una intolerancia a los carbohidratos que aparece en la gestación.

Sus causas se desconocen. Sin embargo, la Asociación Americana de Diabetes explica que aparece cuando el cuerpo se hace incapaz de producir y aprovechar toda la insulina que necesita durante el embarazo. Sin la insulina suficiente, grandes niveles de azúcar se acumulan en la sangre. Se cree que las mismas hormonas de la placenta que ayudan a que el bebé se desarrolle, interfieren con el normal funcionamiento de la insulina.

No siempre existen síntomas evidentes, aunque sí se puede detectar azúcar en la orina en muchos casos. En general, la diabetes puede causar un aumento de sed y apetito, además de mayor frecuencia de ganas de orinar. También provoca alza de la presión sanguínea, algo que es peligroso en sí para la embarazada.

La resistencia a la insulina y la diabetes se pueden detectar con un análisis de sangre conocido como la curva de tolerancia de la glucosa. Se miden los niveles de glucosa e insulina en ayunas y se comparan con los niveles después de haber ingerido una bebida dulce. Se necesitan dos valores anormales para diagnosticar diabetes gestacional. Aquí tienes a modo de referencia los rangos normales:

Valores normales de la curva de la glucosa durante el embarazo
Hora Nivel de glucosa en el plasma sanguíneo
Ayunas Menos de 105 mg/dL (5.8 mmol por L)
1 hora Menos de 190 mg/dL (10.6 mmol por L)
2 horas Menos de 165 mg/dL (9.2 mmol por L)
3 horas Menos de 145 mg/dL (8.1 mmol por L)

Adaptado de Dickinson JE. Semin Perinatol 1990;14:2-11.

¿Quiénes pueden estar más predispuestas a este tipo de diabetes?

La Asociación Americana de Diabetes recomienda que las mujeres embarazadas que tengan los siguientes factores de riesgo se hagan el examen de sangre entre las semanas 24 y 28, para determinar si han desarrollado esta enfermedad:

  • 25 o más años de edad
  • sobrepeso antes de quedar embarazadas
  • aquellas con historial familiar de diabetes
  • origen étnico hispano, africano, indígenas americanos, asiático o de las islas del Pacífico.

Sin embargo, cerca de la mitad de las mujeres que desarrollan diabetes durante el embarazo no tienen factor de riesgo alguno.

Cómo controlarla
La dieta es esencial a la hora de controlar los niveles de glucosa en la sangre. Probablemente tendrás que comer frecuentemente comidas pequeñas a lo largo del día para controlar tus niveles. ¡Nunca te saltes una comida!

Es imprescindible planificar tu dieta con la ayuda de tu médico o un nutricionista. Probablemente se te restringirá la ingesta de carbohidratos simples (como el azúcar) y se aumentará la cantidad de carbohidratos complejos, como los frijoles y otros granos. Algunas mujeres toleran bien las frutas, mientras que a otras les producen grandes fluctuaciones en los niveles de glucosa, por lo que cada caso es distinto. Quizás se te recomendará que un 20% de tu alimentación provenga de proteínas. Además, es importante aumentar la cantidad de fibra en tu dieta. Ello lo puedes lograr con frijoles, ciertos cereales como la avena, algunos vegetales y ciertos tipos de nueces.

El ejercicio también es importante, ya que ayuda a bajar la cantidad de insulina requerida para mantener los niveles de glucosa en niveles normales. Eso sí, nunca empieces un régimen de ejercicios sin chequear antes con tu médico, ya que cada persona y cada embarazo son distintos.
En algunos casos, ni la dieta ni el ejercicio son suficientes y la embarazada debe tomar insulina para regular los niveles de glucosa. En este caso, necesitará inyecciones de insulina, ya que es menos probable que afecte al feto. Una vez más, el médico será quien guiará a la paciente y le indicará cuáles son los pasos a seguir.

Si la diabetes no se controla, aumentan las probabilidades de tener un bebé muy grande, de cerca de 5 kilos. Esto puede acarrear problemas a la hora del parto.

Cuando ya entres en tu tercer trimestre, será necesario que descanses con más frecuencia. Incluso tu médico puede adelantar tu licencia por maternidad, ya que buscará evitar otras complicaciones. Y no te sorprendas si te recomienda muchos más exámenes, como tests de estrés y perfiles bioquímicos, que a tus otras amigas que están encintas. Además, probablemente querrá que te sometas a análisis para ver cómo está la retina de tus ojos y el funcionamiento de los riñones.

¿Se va la diabetes?
Generalmente, los niveles de glucosa en la sangre regresan a la normalidad después de dar a luz hasta en el 98% de las afectadas, pero la diabetes puede retornar al cabo de un tiempo. Por este motivo, es importante que sigas revisando tus niveles periódicamente, ya que es un hecho que desarrollar diabetes durante la gestación aumenta las probabilidades de sufrir de diabetes mellitus (tipo2) más adelante.

Esperamos haberte orientado un poco más acerca de este tema. Sin embargo, te reiteramos que es fundamental consultar inmediatamente al médico si sospechas que tienes diabetes, ya que entre más luego la trates, mejor es para ti y tu bebé.