Manitas empuñadas

Manitas empuñadas

La estimulación oportuna de tu bebé

 

En el segundo mes, los bebés empiezan a establecer contacto visual con sus padres. Comienza a soltarse más y a conocer su propio cuerpo. Es buena idea dar suaves masajes en sus manos para extenderlas. Hacia el tercer mes, debe dejar de empuñar con fuerza. De hecho, los bebés toman tu dedo y lo aprietan porque no saben soltarse. Deben aprender a soltarlo. Eso que para ti es tan sencillo, como extender la mano, para un bebé implica que tiene un correcto desarrollo cognitivo. Actualmente, ha dejado de hablarse de “estimulación temprana” para ceder el término a la “estimulación oportuna”, pues cada bebé tiene necesidades diferentes. Notarás que incluso llora cuando la estimulación es excesiva. Dale lo que en esta etapa más disfruta: arrullos, mirar objetos móviles que coloques sobre él, pinturas en blanco y negro, música, masajes y estar recostado en el pecho de papá.