La importancia de los primeros pasos del bebé

La importancia de los primeros pasos del bebé

Cuando el bebé finalmente da sus primeros pasos y empieza a caminar es uno de los más especiales en su desarrollo. Para los padres, además, es una experiencia inolvidable.

Sin embargo, a partir de ese momento, hay que prepararse para ciertas consecuencias de la mayor movilidad e independencia del bebé. Ya no se quedará quieto ni un segundo. Eso implica que el hogar debe estar a prueba de accidentes. Si tienes escaleras en tu casa, pon una reja. Ten cuidado con las puntas agudas en las mesas u otros muebles y no te olvides de anclar los muebles con cajones y estantes a la pared, ya que muchos bebés creen que están escalando el Everest en esta etapa.

Empezar a caminar

El bebé se prepara para lanzarse a la conquista del mundo y estará en constante movimiento e investigación. Esto le ayudará a desarrollar la fortaleza muscular y coordinación necesarias para comenzar a caminar. Primero aprenderá a darse vuelta, luego a sentarse y después a gatear. Finalmente sabrá como pararse sin ayuda y mantenerse solito de pie por más tiempo. Entonces, y cuando adquiera más confianza y equilibrio, podrá comenzar a dar sus primeros pasos en cualquier momento.

Muchos bebés dan sus primeros pasitos entre los 9 y 12 meses, aunque cada criatura evoluciona a un ritmo diferente y los pediatras no se preocupan si tu hijo no camina sino pasados los 16 meses.

Cómo ayudar a que tu bebé dé sus primeros pasos

Muchos padres se preguntan qué hacer para ayudar a que el bebé dé sus primeros pasos y empiece a caminar solito. Lo que NO se debe hacer es forzarlo a que lo haga ni tampoco cansarlo. Así que es importante que estimules a tu chiquito pero nunca lo obligues a hacer más de lo que puede.

Para que el bebé se fortalezca lo suficiente para poder caminar, déjalo jugar sobre su barriga cuando es chiquito. También estimúlalo a gatear. Aunque es común que haya bebés que no quieran gatear y prefieran caminar directamente, el gateo ayuda a fortalecer músculos muy necesarios para el desarrollo motor de tu hijo.

Las andaderas no son aconsejables según los pediatras de los Estados Unidos, ya que hay demasiados accidentes que se podrían evitar. Prefiere un centro de actividad estacionario, donde el bebé esté de pie y pueda flexionar sus piernitas e incluso saltar en un mismo lugar mientras explora diferentes actividades.

Cuando llegue el momento de los primeros pasos, no te preocupes si son serán inestables, torpes, con las piernitas separadas, o si acaso se deja caer o se sienta para frenarse o descansar luego de dos o tres pasos. Después de varios días de práctica podrá sentirse más seguro, habrá mejorado su coordinación y dará sus pasos verdaderos.

¿Se le deben poner zapatos al bebé?

Contrario a lo que se piensa, según los especialistas no hay que apresurarse en colocarle zapatos al bebé. Cuando el bebé está descalzo tiene mayor seguridad y equilibrio, ya que siente las diferentes texturas del piso con la planta de sus pies y se aferra mejor a él. Cuando lleva zapatos es más probable que pierda el equilibrio, se caiga y se frustre. Además, el estar descalzo le ayuda a fortalecer los arcos de los pies, el tobillo y los músculos de sus piernitas.

Ahora hay en el mercado unos zapatos muy suaves de cuero, que pueden ayudar a proteger los pies pero permiten que el niño se logre aferrar al piso. Luego de que aprenda a caminar firme y seguro, se le deben elegir zapatos muy flexibles, adecuados a su talla, que se sujeten bien al tobillo, con suelas anti deslizantes y de puntas grandes y redondeadas.

Al principio el niño se caerá muy seguido. Los padres no deben alarmarse cada vez que esto pase, ya que la mayoría de las veces no pasa nada. Aunque sí deben poner cuidado a las esquinas de los muebles con los que pueda tropezar. Poco a poco el pequeño logrará empujar juguetes, dar patadas a una pelota, bailar y muchas otras monerías que serán el deleite de toda la familia.

Para ayudar a que el «pequeño caminante» se haga más fuerte:

  • Ayúdalo a dar pasos hacia adelante tomándolo de las dos manitas y empujándolo hacia delante poco a poco.
  • Ponlo de pie sin apoyo ofreciéndole un juguete de manera que sólo puede alcanzarlo poniéndose de pie.
  • Enséñale a que abra y cierre un cajón. Dejar que lo llene de juguetes, los saque y los vuelva a meter. El niño intentará ponerse de pie para abrirlo.
TABLA DE EVOLUCIÓN MES TRAS MES
Edad Desarrollo
A los 8 ó 9 meses Comienza a gatear. (Algunos bebés comienzan a caminar sin pasar por la etapa del gateo).
A los 10 meses Gatea a gran velocidad y al sujetarlo de pie levanta una piernita.
A partir de los 11 meses Es capaz de caminar tomado de la mano de un adulto. Caminará solo si empuja un carrito o se sujeta a los muebles para estabilizarse.
Alrededor de los 13 meses Comienza a andar solito y sin ningún tipo de ayuda.
A partir de los 14 meses El niño ya es capaz de pararse solito. Puede ponerse en cuclillas, volver a pararse y tal vez caminar hacia atrás.
A partir de los 15 meses El niño ya es un buen caminante y disfruta jugar con sus juguetes mientas camina por todos lados.
A partir de los 16 meses El niño sentirá curiosidad de subir y bajar escaleras aunque tal vez no se anime a hacerlo solito.
A partir de los 18 meses Controla por completo el proceso de andar.
A partir de los 24 meses Comienza a correr, aunque no lo dominará hasta los 3 años.
A los 25 ó 26 meses Los pasos son más rápidos y utilizará todo el pie para caminar, desde el talón hasta el dedo gordo. También comenzará a saltar sin perder el equilibrio.

Otros consejos

  1. Cuidado con las caídas. Una caída fuerte en los primeros intentos puede crearle inseguridad y miedo. Los golpes son inevitables, aunque la mayoría no suelen tener consecuencias graves. La actitud de los adultos ante una caída es fundamental porque el niño notará si se preocupan o si se asustan, y de estas reacciones dependerán sus miedos. Por lo general no hay que dar importancia a las caídas en las que no ocurre nada y no hacer de ello un drama.
  2. Evitar la sobreprotección. Es importante dejarle experimentar, probar cosas nuevas, que se caiga las veces necesarias, dejarle la máxima libertad posible. Pero eso sí, intentando hacer de la casa un lugar seguro, eliminando todos los obstáculos que le puedan causar un accidente grave.
  3. Cuándo consultar al médico: si tu bebé no se para sujetado de los muebles o de tu mano cerca de los 14 meses o no ha dado su primer paso a los 16 meses, por favor consulta con el pediatra.