De mamá a mamá: La historia de mi parto

De mam  a mam   La historia de mi parto

Todo empezó a las 2 de la madrugada del 13 de Octubre del 2001 cuando unos pequeños dolorcitos se hicieron presentes en mi espalda pero muuuuy imperceptibles, pero si me incomodaban. No sabía si eran contracciones. Eran cada media hora y después cada 25 minutos, cada 15, cada 10… Eran cada 10 minutos de las 4 de la madrugada a las 9 de la mañana, que fue cuando despertó mi esposo Darío y me vio rodeada de almohadas y sentada en la cama y me preguntó si mis dolores ya habían empezado y le dije que sí, pero que no estaba segura que fueran las contracciones porque eran casi imperceptibles pero que sí eran cada vez más una tan cerca de la otra. Entonces, él dijo que sí eran contracciones, que seguramente estaba en trabajo de parto y que probablemente iríamos al hospital en la noche y que Dariana nacería en el medio de la noche… Je je, pero no fue así.

Como mi fecha prevista de parto era el 12 y no nació, entonces la doctora nos dio cita para el 13 para examinarme a las 11:15 de la mañana. Nos levantamos, yo estaba como si nada, para allá y para acá, hice el desayuno, desayunamos con calma y feliz, sonriente, haciendo bromas y ya ni sentía nada de nada en esos momentos… Llegamos con la doctora y me revisó… Hizo la expresión en su cara que nunca se me va a olvidar, de un gustazazo tremendo, y la cara se le iluminó con una sonrisa de oreja a oreja y dijo : «¡¡¡ESTO ESTÁ HERMOSO!!!, TIENES 5 CMS DE DILATACIOOON!!! ES TIEMPO DE IR AL HOSPITAL!!! NO HAY TIEMPO QUE PERDER!!!» Ja ja, yo no lo podía creer pues no sentía gran cosa y le dije «DE VERDAAAAD???». Mi esposo le preguntó si podíamos ir a casa por las maletas que ya estaban listas y ella dijo que NO, que tendríamos qué ir al hospital directamente y que ahí me dejara con mi tía y que él fuera por las maletas a casa… De verdad estábamos con la boca abierta de que ya era tiempo, que ya venía el parto . Entramos al hospital, me evaluaron y así estuve muuy tranquilita, feliz, sonriente, en medio de las contracciones más intensas y en 7.5 cms de dilatación y yo tan fresca como una lechuga, respirando para controlar cada contracción con ayuda de la enfermera y de Darito que nunca se despegó de mi, sólo cuando vino por las maletas pero eso no le tomó más que una hora porque hizo otras cosas pendientes también… Siempre fue cariñoso, animoso, sin nervios, y me abrazaba, me daba masajes, hielitos, agua, respiraba conmigo, me acariciaba y decía que todo lo estaba haciendo perfectamente bien.

No rompí fuente o aguas (como dicen en otros países); me la rompió el médico en el parto y él estaba taaan feliz de que todo estuviera tan tranquilo conmigo y con el bebé, así como las enfermeras que me atendieron, hasta dijeron que yo era una aburrida porque no sentía nada de nada durante el parto , ni las contracciones, y en mi historia clínica no había emociones ni cosas por preocuparse… Gracias a Dios. Pujé una hora o un poco más y siempre moví al bebé hacia adelante, el médico estaba sorprendido por eso y dijo que cada empuje era excelente y eso facilitaba mucho el parto. De repente, el médico vio la cabecita del bebé que ya venía y con mucho mucho cabello y dijo, «Éste es un NIÑO porque trae mucho cabello» y le enseñó a mi esposo la coronita… En otro pujido más, salió el bebé y el doctor dijo: «¡Ups! ¡¡¡ES UNA NENA!!!!»… Ja ja, hasta al doctor lo engañó mi Darianita, como a todos. Me la pusieron enseguida en mi pecho para besarla. Salió limpiecita, sin arruguitas, bien fuerte, y en ese momento lloré a carcajadas de felicidad y se la ofrecí a Dios en oración de acción de gracias porque nació completita y sanita.

Después la valoraron y sacó 10 de calificación; le pusieron 9 porque dijeron que no hay ser perfecto en la Tierra… NACIÓ a las 6:46pm, PESÓ 7 libras 12 onzas (3.521 kilogramos), MIDIÓ 19 pulgadas y media (49.5cms) y mamá quedó en sus 55 kilos originales antes del embarazo y sin rastro y seña de haber estado embarazada y ahora ya peso casi 51 kilos (114 libras más o menos). Darío le cortó su cordón umbilical, estaba más feliz que los felices y mi tía tomó muchas fotos del parto, y yo, hasta sonreía a la cámara en medio de mis contracciones. Eso también les sorprendió a las enfermeras y al doctor. Me hicieron un corte, la episiotomía, porque la nena no cabía con su cabezota y aún cortándome no quería caber pero lo logró… ASÍ QUE, MI PARTO FUE NATURALITO, NORMALITO, SIN ANESTESIA. La episiotomía ni la sentí cuando me la hicieron, sólo vi cuando el doctor me estaba suturando mientras estábamos en gran plática como grandes amigos y cuatachos del alma… Sólo nos faltó el cafecito para estar más a gusto, ja ja ja… Pero ya estoy casi totalmente recuperada de eso, gracias a Dios y llevando mi vida muy normal, sólo organizándonos cada día en algo nuevo de la vida cotidiana que llevábamos y aprendiendo muchas cosas.

A grandes rasgos, esta es la historia de mi parto . Sólo quería compartir esta experiencia con ustedes y agradecerles por tanto tanto tantíííísimo apoyo recibido y tanto tanto amor de su parte.

Nacida en México, María Dolores de Jesús Mejías Díaz , de 29 años, es conocida por sus amigos como Lolita y está felizmente casada con Darío Durcik (quien nació en Venezuela) desde febrero del 2000. Viven con su adorada hija Dariana en Estados Unidos. Si quieres compartir tu historia con los amigos de TodoBebe, escríbenos a editor@todobebe.com .