Recupérate del parto o cesárea después de los 35 años

Recupérate del parto o cesárea después de los 35 años

 

Ser madre primeriza a los 35 años y que esto sea visto como algo extraordinario es cosa del pasado: cada vez es más frecuente que las mujeres decidamos dar ese paso luego de haber vivido otras experiencias, especialmente, porque ahora la sociedad ha entendido que el rol del sexo femenino no es solamente atender la casa, al marido y a los niños, sino participar activamente en todos los ámbitos de la actividad humana.

No obstante, es también una realidad que nuestro cuerpo, por razones de metabolismo y de la madurez natural, tarda más en recuperarse después del parto a esta edad que a los veinte años. Afortunadamente, el conocimiento ha avanzado lo suficiente como para facilitar que dicha recuperación ocurra más rápidamente que hace un par décadas.

 

La alimentación

 

 

Además de una dieta balanceada que incluya alimentos ricos en ácido fólico -como los cereales, el jugo de naranja y verduras de hoja verde-, deberías evitar el exceso de grasas, azúcares y harinas. En efecto, uno de los mayores problemas luego del parto es el exceso de peso y cuanto más subas de peso, más difícil será bajar los kilos de más. Adicionalmente, lo recomendable para todas las mujeres es consumir complementos vitamínicos; usualmente el médico recomienda cápsulas multivitamínicas que incluyen ácido fólico.

Cuidados durante el embarazo

 

 

Aunque los siguientes consejos son aplicables a cualquier madre, en el caso de las mayores de 35 años revisten mayor importancia. En este sentido, los médicos recomiendan encarecidamente que no ingieras bebidas alcohólicas de ningún tipo durante el embarazo, no fumes ni consumas drogas. Tampoco debes tomar medicinas que no te hayan sido prescritas expresamente por tu ginecólogo.

 

Los ejercicios para fortalecer tus músculos, y en especial tu abdomen, son fundamentales, pero no debe implicar un alto impacto ni la posibilidad de recibir golpes, aunque sea accidentalmente. Los deportes de contacto están descartados; los más aconsejables son el yoga, el pilates o la natación. Las caminatas a un paso regular son también muy útiles.

 

Debes tener presente que durante el parto existen mayores posibilidades de que se presenten problemas si tienes más de 35 años, que en el caso de mujeres más jóvenes. En este sentido, es posible que deban practicarte una cesárea, lo que implica una etapa de recuperación mayor que si el parto fuera natural.

 

Ciertos estudios revelan, además, que existe mayor riesgo de sufrir de placenta previa, una condición donde la placenta cubre la abertura del cuello del útero, parcial o totalmente. Por esas razones, es fundamental que tengas una monitorización por parte de tu médico más intensa que si fueses una veinteañera.

 

Es importante que revises constantemente los niveles de azúcar para prevenir diabetes, así como la presión arterial, dos aspectos de tu salud que pueden verse afectados con el embarazo.

Luego del parto

 

 

Como te explicamos, algunas veces las mujeres aumentan más kilos de los recomendables, y bajarlos puede convertirse en todo un problema. Incluso si no incrementaste tu peso más allá de lo indicado por tu médico, tu abdomen requerirá volver a su estado anterior. En este sentido, y aunque te parezca curioso, amamantar ayuda a recuperar tu figura de forma rápida.

 

El ejercicio también resulta muy útil. No obstante, no deberías empezar a realizarlo de manera inmediata, espera varias semanas antes de comenzar una rutina, lo que dependerá de tus propias fuerzas y resistencia. Una dieta balanceada, en la que disminuyas el consumo de calorías es un complemento excelente, siempre que no exageres demasiado: basta con reducir 500 calorías diarias para perder medio kilo de peso a la semana.

 

Otro aspecto que puede preocuparte es la aparición de estrías en la piel del abdomen una vez que disminuya su volumen. Desafortunadamente, no existe una terapia médicamente comprobada que evite su aparición, pese a la cantidad de remedios que se publicitan como solución contra éstas. Algunas cremas hidratantes son paliativas, pero tal parece que sólo la cirugía o la aplicación de láser son 100% efectivas. De cualquier manera, deberás consultarlo con un dermatólogo.

 

Si te sometiste a una cesárea, la recuperación puede ser más lenta y tomar hasta seis semanas. No te alarmes si durante la primera semana sufres algún sangrado vaginal, pues esto es perfectamente normal. Para evitar molestias derivadas de gases, por ejemplo, es conveniente que desde el día después de la operación trates de levantarte de la cama y dar pequeños paseos por la habitación y los pasillos del hospital.

 

No obstante, evita hacer movimientos bruscos o levantar peso para facilitar la cicatrización de la herida y evitar sangramientos de ésta. Usualmente, los médicos recomiendan que no tengas relaciones sexuales hasta un mes y medio después. Por último, debes estar pendiente de cualquier signo que pudiese indicar infección, como supuración de la herida o fiebre.