La gonorrea en el embarazo y el parto

La gonorrea en el embarazo y el parto

La gonorrea es una enfermedad seria pero curable, que se puede transmitir a través de relaciones sexuales genitales, orales o anales y también de una mujer infectada a su bebé durante el parto. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) estiman que hay alrededor de 650 mil nuevos casos de gonorrea en Estados Unidos cada año, incluyendo 40 mil mujeres embarazadas, aunque la infección en más común en unas comunidades que en otras. Entre las mujeres, los índices son más altos en aquellas que son sexualmente activas y que tienen menos de 25 años. Al igual que entre otros grupos étnicos, los casos de gonorrea entre la población hispana han aumentado desde el año 2002.   Cómo puede afectar el embarazo   Las mujeres que tienen gonorrea durante el embarazo tienden a tener índices más altos de abortos, infección del saco y fluido amniótico, partos prematuros y ruptura prematura de las membranas, aunque someterse a un tratamiento con rapidez, puede reducir el riesgo de estos problemas. Una infección de gonorrea no tratada hace que seas más susceptible al VIH y a otras enfermedades de transmisión sexual. También eleva tu riesgo de sufrir una infección uterina después de tener al bebé. En caso de una infección por gonorrea no tratada al momento del parto, puede haber contagio de la bacteria al bebé. Los recién nacidos desarrollan gonorrea generalmente en los ojos y pueden incluso quedar ciegos si no se trata. Esta es la razón por la que en muchos países requieren que todos los bebés sean tratados con gotas medicadas para los ojos o cremas tan pronto nacen, como medida preventiva. Si se sabe que la madre tiene gonorrea o el bebé tiene una infección por gonorrea, será también tratado con antibióticos sistémicos. En casos menos comunes, la gonorrea no tratada se puede extender a otras partes del cuerpo del bebé causando problemas como infecciones serias en la sangre, en las articulaciones o meningitis.   Los síntomas Muchas mujeres con gonorrea no tienen síntomas. Si aparecen los síntomas (generalmente diez días después de tener relaciones sexuales con una pareja infectada), pueden incluir un flujo vaginal anormal, quemazón o dolor cuando se orina y sangrado al tener relaciones sexuales. Con las infecciones anales puedes también tener flujo anormal o sentir comezón o dolor cuando haces deposiciones. Las infecciones de garganta y boca generalmente no causan síntomas, aunque puede que esté enrojecida o sentir molestias. Durante el embarazo generalmente la infección de gonorrea queda limitada a la cérvix, uretra y vagina, pero también puede infectar la boca, garganta o ano. Si los ojos entran en contacto con la bacteria (por ejemplo, al tocar los genitales infectados y luego frotarse los ojos), puede causar una infección seria. En algunos casos raros, la bacteria puede entrar en la sangre y causar una enfermedad grave que se llama infección gonocócica diseminada. Esto puede ocasionar una serie de problemas, incluyendo llagas en la piel, infección y dolor en las articulaciones, y de forma más rara, infección del corazón o meningitis. La infección gonocócica diseminada puede darse en cualquiera con una infección por gonococos no tratada. Es más común en mujeres que en hombres y parece que ocurre más durante el embarazo. Si la pareja resulta infectada con gonorrea, puede que tenga síntomas también, incluyendo una secreción en el pene, quemazón o dolor al orinar y testículos adoloridos o hinchados. Hay que informar inmediatamente al doctor si la pareja tiene síntomas de gonorrea y asegurarse de que ambos se realizan pruebas para detectarla y tratarla si es necesario. ¡Importante! Antes y después del embarazo, la gonorrea no tratada puede causar la enfermedad inflamatoria pélvica. (Es posible desarrollar la enfermedad inflamatoria pélvica durante el embarazo, pero ocurre raramente). Los síntomas de la enfermedad inflamatoria pélvica incluyen dolor en la parte baja del abdomen o espalda, dolor durante las relaciones sexuales, sangrado vaginal, fiebre y náuseas. La enfermedad inflamatoria pélvica puede ocasionar daños permanentes en las trompas de Falopio, dolor crónico en la pelvis e infertilidad y un aumento en el riesgo de un embarazo extrauterino. Se recomienda actualmente realizar pruebas para detectar la gonorrea en la primera visita prenatal para las mujeres embarazadas que tienen riesgos de padecer infecciones. Algunos doctores examinan de forma rutinaria a sus pacientes en la primera visita prenatal. Para hacer una prueba de gonorrea, el médico tomará una muestra del flujo cervical y la enviará al laboratorio para que la analicen. Si la prueba resulta positiva, se tratará inmediatamente y harán una prueba para detectar si hay otras enfermedades de transmisión sexual, porque a menudo se dan juntas.   Cómo se trata la gonorrea durante el embarazo   Afortunadamente, la gonorrea se puede tratar con antibióticos que son seguros durante el embarazo. En caso de tener gonorrea hay un 40 por ciento de posibilidades de también tener clamidia (otra enfermedad de transmisión sexual). La pareja debe considerar también ser tratada y deben abstenerse de tener relaciones sexuales hasta que ambos hayan completado el tratamiento, para no volverse a infectar.