Breve guía para un corazón sano y fuerte

Breve guía para un corazón sano y fuerte

Por Nonantzin Martínez*

Por mucho tiempo se ha pensado que las enfermedades del corazón son cosa de la tercera edad y que los infartos solo le ocurren a los hombres. Sin embargo, esta idea no es del todo cierta. Hoy 29 de septiembre, día en que la World Heart Federation celebra el Día Mundial del Corazón, es bueno saber que las mujeres también pueden padecer algún padecimiento cardiovascular.

“Si acaso, la mujer está protegida hormonalmente hasta la menopausia, pero después incrementa su riesgo y se ubica en igualdad de condiciones que los varones, particularmente si desde jóvenes no han llevado un estilo de vida saludable”, señala el doctor Hermes Ilarraza Lomelí, del Servicio de Rehabilitación Cardiaca y Medicina Física del Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez.

Entonces, ¿también nosotras podemos sufrir un infarto? Sí, desafortunadamente. Hay que dejar en claro que el término de “enfermedades cardiovasculares se refiere a una serie de padecimientos que afectan al corazón y a los vasos sanguíneos, y según el lugar donde se originen (corazón, cerebro o sistema circulatorio periférico) pueden derivar justamente en un infarto de miocardio, hipertensión, cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca, derrame cerebral, embolia, arritmias, apoplejía entre otros.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo y afectan por igual a ambos sexos. Más del 80% de ellas se producen en países de ingresos bajos y medios.

“Lo más importante es evitar exponerse a factores de riesgo”, coinciden en señalar organismos internacionales que promueven la salud cardiovascular.

Sin bien hay cosas que no se pueden modificar, como la historia familiar y la genética, muchos otros sí pueden ser controlados con voluntad y constancia.

A continuación las recomendaciones de la World Heart Federation, de la Asociación Española del Corazón, de la nutrióloga Cecilia Gracía Schinkel y del Dr. Ilarraza Lomelí:

• Llevar una dieta saludable, lo que significa disminuir el consumo excesivo de grasas sólidas o saturadas (éstas se encuentran en muchos de los alimentos que consumimos de manera habitual, incluidos quesos y otros lácteos y muchas carnes o aves) y de grasas trans (la contienen algunos productos industrializados), así como de sal e incluir más frutas, verduras, cereales integrales y leguminosas.

• Hacer ejercicio diario: 150 minutos de ejercicio formal, de preferencia en 5 sesiones.

• Visitar al médico al menos una vez al año, pues el riesgo cardiovascular no siempre se manifiesta, puede ser, en muchos casos, una condición silenciosa. Con el chequeo podrás conocer tus niveles de glucosa en sangre, colesterol, porcentaje de grasa y perímetro de la cintura (en la mujer debe estar por debajo de 88 cm).

• Controlar las emociones. El estrés y las tensiones son una bomba de tiempo para el corazón.

• No fumar, ya que el humo del cigarro favorece el endurecimiento de las paredes arteriales, haciendo que se obstruyan.

• Al cocinar, prefiere asar, hervir u hornear. Deja a un lado las frituras y el uso indiscriminado de aceite vegetales y manteca de cerdo. Disminuye tu consumo de crema y mantequilla. Privilegia las preparaciones crudas, con poca grasa, bajas en sal o azúcar y saborizadas con ingredientes naturales como frutas, hierbas, especias, chiles, y flores. Prefiere las ensaladas, las verduras asadas, los sándwiches integrales y los postres de fruta.

• Durante el embarazo, es básico cuidar al corazón siguiendo los consejos antes mencionados, con las debida reservas de ejercicio y control prenatal, porque la hipertensión arterial puede derivar en las peligrosas preclampsia y eclampsia.

A la par de seguir estas recomendaciones, “hay que evitar tener esa falsa impresión de que están suficientemente protegidas por el hecho de ser mujer”, enfatiza el Dr. Ilarraza Lomelí. Para finalizar, te dejamos una serie de síntomas de un infarto al miocardio, que suelen ser un poco diferentes a los que experimentan los hombres. No dudes en acudir al doctor si tienes con intensidad:

• Dolor de pecho (el más común, según la American Heart Association)

• Malestar estomacal tipo indigestión.

• Falta de aire, muy parecido a un ataque asmático.

• Náuseas y agruras.

• Dolor de espalda entre las clavículas.

• Cosquilleo en los brazos.

• Malestar general.

• Mucha fatiga desde días antes de que ocurra el evento.

*Nonantzin Martínez cree firmemente que para vivir bien y ser feliz hay que cuidar la salud y alimentarse correctamente; en pocas palabras, seguir buenos hábitos. Le gusta viajar, perderse por horas en librerías, beber té verde y tomar muchas fotos. En el medio editorial, ha sido parte de las revistas Padres e Hijos, Marie Claire, Glamour y Balance, entre otras. Actualmente escribe para Good Housekeeping Latinoamérica y para CNN México. Hace trece meses se estrenó como mamá.