¿Anginas inflamadas?

¿Anginas inflamadas?

 

 Por Nonantzin Martínez*

 

En mi época de infancia –tengo 38 años– era muy frecuente escuchar que a niños de mi escuela o de por mi casa “les han habían quitado las anginas”, que los habían operado porque se enfermaban muy frecuentemente de la garganta. El consuelo –porque para mí era una especie de consuelo– era que los niños que se habían sometido a tal cirugía, una vez recuperados, podrían comer todas las paletas de limón que quisieran. No sé quién me dijo eso, pero siempre asocié las anginas con una paleta helada. Obviamente a mí me daba pavor pensar en que me las pudieran quitar; por fortuna, no fue mi caso.

 

Hoy día, ya no es tan común escuchar que se opere de las anginas. “Esta operación se hace cada vez menos”, dice el Dr. Carlos Vidales Bayona, pediatra con consulta privada en el Hospital Ángeles del Pedregal y en el Centro Médico ABC, pues, agrega, “no se trata de una cirugía de urgencia: no es una indicación inmediata, hay que ser muy prudente a la hora de decidir hacerla”.

 

Las amígdalas, el nombre real de las anginas, son parte del sistema linfático, junto con las adenoides. Las amígdalas están en la parte de atrás de la garganta y las adenoides un poco más arriba, detrás de la nariz. Su función es proteger contra infecciones, pues se encargan de “atrapar los gérmenes que pasan a través de la boca y la nariz”, nos explica el doctor.

 

Hay ocasiones en que las amígdalas y las adenoides se infectan, provocando dolor e inflamación. Pero antes que pensar en una cirugía, se debe dar tratamiento médico. “A veces se exagera al decir que el niño tiene anginas (amigdalitis), pues se puede tratar de otra afección, como una faringitis (inflamación de la parte posterior de la garganta (faringe), entre las amígdalas y la laringe), por ejemplo. Además, hay que saber que las infecciones respiratorias en niños mayores de un año han aumentado mucho en los últimos tiempos, debido a la contaminación, pues el medio ambiente provoca mucha resequedad, con lo que se irritan las mucosas y estos cuadros se disparan y el pequeño pasa, prácticamente todo el tiempo, con mocos”, dice el pediatra Vidales Bayona. Obviamente, “eso no significa que el niños tenga que someterse a una operación de anginas, porque, además, va a seguir enfermándose”, agrega.

 

Es importante señalar que a los niños menores de dos o tres años hay que tratar de no quitarle las amígdalas, porque siguen siendo importantes en su inmunidad y desarrollo pero, por supuesto, el pediatra es quien tiene la última palabra (en mayores de 6 años, ya es más común que se considere).

Cabe señalar que hay una indicación de urgencia para hacer la operación, y se trata del absceso retrofaríngeo (acumulación de pus en los tejidos de la parte posterior de la garganta). Asimismo, hace muchos años se hablaba de ella como una forma de prevención de fiebre reumática, dice el Dr. Vidales, pero hoy día, como hemos venido diciendo, hay otras opciones para las enfermedades de la garganta, antes que considerar la cirugía.

 

 Si no hay de otra…

 

La operación para remover las amígdalas (amigdalectomía) es relativamente sencilla; con riesgos menores, aunque con los normales que implica una cirugía. Al niño anestesiado, se le libera la amígdala que está pegada en la garganta con una pinza especial, explica el pediatra. Posteriormente, se vigila al pequeño paciente por algunas horas, en el hospital, pues es un área que puede sangrar. Y aunque habrá molestia por algunos días, generalmente la recuperación es muy buena.

 

Para finalizar, hay que recordar que el primer tratamiento para la infección de las amígdalas y las adenoides son los antibióticos. Si las infecciones son frecuentes o hay dificultades para respirar, entonces hay posibilidades de hacer una cirugía.

 

Y las sugerencias para prevenir las infecciones respiratorias es seguir una buena alimentación, rica en antioxidantes (que se encuentran en frutas y verduras), evitar exponerse a ambientes contaminados y cambios bruscos de temperatura, así como el hacinamiento y el contacto con otros niños cuando se esté enfermo.

 

El especialista

Dr. Carlos Vidales Bayona

Hospital Ángeles del Pedregal

Tel. 5568-3673

Centro Médico ABC

Tel. 5272-3424

 

*Nonantzin Martínez cree firmemente que para vivir bien y ser feliz hay que cuidar la salud y alimentarse correctamente; en pocas palabras, seguir buenos hábitos. Le gusta viajar, perderse por horas en librerías, beber té verde y tomar muchas fotos. En el medio editorial, ha sido parte de las revistas Padres e Hijos, Marie Claire, Glamour y Balance, entre otras. Actualmente escribe para Good Housekeeping Latinoamérica y para CNN México. Tiene un hijo de un año.