7 reglas para evitar un «fuera de lugar» y una merecida tarjeta roja cuando ves futbol con tus hijos

mujer viendo tele

Tarjeta roja para mamá. Si eres de aquellas que damos un significado distinto a la definición americana de «soccer mom», esto es para ti. Cada domingo, o cada Mundial o cada vez que decides ver fútbol con tus hijos te conviertes en esa camionera que dice malas palabras y se enoja con los jugadores. Y está bien, lo último que quieres es que tus hijos crezcan pensando que eres un robot, pero… según el sitio infantil Sapos y Princesas, estos son algunos consejos sobre cómo portarte un poquito mejor y hacer del partido un momento familiar, no solo deportivo.

1. ¿A que equipo apoyas?

No le impongas a tus hijos el equipo por el que van. Si le van al equipo que compite con el tuyo, eso quiere decir que tu hijo piensa por si solo. Si no tienen equipo, pueden elegir al que quieren apoyar y hacer predicciones.

2. ¿Le gusta el fútbol?

Si la respuesta es no, hay otras actividades que puedes sugerirle mientras estás viendo el partido. Ni tú deberías de dejar de lado un hobbie que te gusta, ni él debería de ser obligado a disfrutarlo. Mientras tú ves el juego, quizá pueda acompañarte pintando o realizando un hobbie que le guste a él.

3. Cero insultos

Claro que debes animar a tu equipo, pero evita decir groserías, insultar u ofender a los jugadores y al árbitro. La agresividad se contagia y se convierte en algo natural y aceptado por un niño cuando está justificada por un padre desde la temprana edad.

4. Explica las dudas sobre el partido

Es cierto que toda tu atención está en la jugada pero, date unos segundos para explicar las veces que sea necesario la razón de la falta, por ejemplo. Dependiendo su edad, dilo con ejemplos para que les sea más claro. Tu hijo o hija nunca olvidarán que fuiste tú quien les enseñó las reglas del fútbol.

5. Conductas antideportivas

No fomentes nunca la trampa o la conducta que no es justa y que viola las reglas. Si bien es cierto que no podrás controlar las conductas antideportivas de los jugadores o aficionados en la pantalla chica, puedes aprovechar para mostrar a tu hijo lo que no se debe hacer.

Contrario a esto, dile cómo pudieron haber respondido los implicados para que comprenda las conductas que no debería imitar.

6. Cero burlas

La afición puede ser brava pero, aunque tu equipo no gane el partido, enseña a tu hijo a no perder los estribos y aceptar la derrota. También es bueno enseñar a felicitar al ganador, así sea el equipo contrario.

7. A veces se gana y otras se pierde

“La vida es como un juego, a veces se gana y otras se pierde”: Es una lección importante que los niños pueden aprender del deporte y de tu ejemplo. Enseñar a tu hijo que “perder es parte de la vida”, le ayudará a ponerse de pie y jugar el siguiente partido.

Y tú, ¿cómo disfrutas de tu deporte favorito con tus hijos?