7 errores comunes que cometemos los padres primerizos

7 errores comunes que cometemos los padres primerizos

Todo aquel que vaya a tener un bebé, lo será. Quienes tenemos hijos, lo fuimos. Papás primerizos perdidos en el amplísimo, fascinante y aterrorizante mundo de la maternidad y la paternidad.

Las prácticas son nuevas (para nosotros al menos), los gadgets irresistibles, la ilusión demasiada. Por eso todos caemos: rompemos los mandamientos del «Decálogo de la Paternidad y Maternidad Racional«, y nos ponemos a hacer barbaridades (en el amplio sentido de la palabra).

 

Como esto es un blog y no se trata de señalar a nadie, me puse a pensar en mi propia experiencia y aquí tengo para ustedes la lista de los 7 errores que cometemos los padres primerizos. Presentados por orden de aparición, aquí van.

 

Gastar demasiado en el ajuar del primogénito que está por venir

 

La carriola chica, la carriola grande, el bambineto. El moisés, la cuna de colecho y la cuna que se convertirá en cama. El monitor, el móvil eléctrico, el móvil de tela. 16 frazaditas, 8 cobertores, 3 comandos para el frío. Ropita, ropita y más ropita. Y así, podría seguir mencionando artículos que (sin exagerar) podrían llenar 25 cuartillas enlistando cosas que adquirimos en carácter previsor y muchas de las cuales no usaremos nunca, o sustituiremos unas con otras.

 

La mercadotecnia se encarga de hacernos creer que necesitaremos todo eso y más, antes de que siquiera nazca el crío (y créanme, en el caso de las niñas es mucho peor), pero la verdad es que lo mejor es ir adquiriendo los artículos cuando ya tengamos al bebé con nosotros y encontremos una necesidad real. Si nos empeñamos en comprar todo desde antes, hagamos una buena investigación de para qué sirve casa cosa y solo después adquiramos el artículo.

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Tu casa podría terminar viéndose así. Foto: thediaperchronicles.com

Volvernos monotemáticos

 

Me parece un poco lógico que tras el acontecimiento más importante de nuestras vidas (porque claro que lo es), queramos hablar de eso. También es lógico que lo hagamos porque el nuevo bultito es ultra demandante y nos deja poco tiempo para ocuparnos de otra cosa.

 

Sin embargo, la vida más allá de la maternidad y la paternidad sigue, y aunque habrá quienes siempre estén dispuestos a escuchar hasta el más íntimo detalle de nuestros bebés (como lo son las abuelas, las tías y las amigas con hijos), también habrá quien prefiera hablar de lo que pasa en el resto mundo. ¿Tus mejores aliados para no quedarte fuera de la conversación que no incluye papillas y pañales? Twitter y Netflix.

 

 

Sobreprotegerlos de distintas formas

 

Taparlos demasiado sería el ejemplo menos preocupante de este punto. Aunque a menudo veo niños sudando bajo el rayo del sol por las múltiples capas de ropa que sus padres les pusieron, coronados por un cobertor de invierno, esta práctica se queda corta junto a la de bañar a los niños con agua purificada o querer evitar que gateen (ejemplos que he visto de cerca, en verdad).

No quitarles los ojos de encima es otra modalidad de esto. Es cierto: es nuestra más grande obra y nos quedó hermoso. Eso no quiere decir que no podamos voltear a ver el rostro de nuestro interlocutor de vez en cuando. Recuerdo que cuando nació mi primer hijo, estrenamos el monitor de video que nos regalaron para poder ver al muñequito mientras comíamos. Su padre y yo estábamos absortos ante la borrosa imagen como si fuera el final de temporada de la serie de moda, pero la transmisión no era más que la de nuestro niño plácidamente dormido.

El embelesamiento ante un recién nacido me parece tierno y natural. Lo malo es cuando el niño tiene casi tres años y nuestra mirada (y la de nuestra pareja) lo sigue a donde quiera que va para asegurarnos que no le vaya a pasar nada, o para no perdernos una sola gracia del querubín, sin percatarnos de que estamos siendo descorteses con los demás.

 

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Foto: Twitter @protectivemotha

 

 

Sacar la carriola hasta para ir a la esquina

 

Nunca olvidaré que la primera salida de mi primer bebé, al pediatra que quedaba a UNA cuadra de la casa, llevamos al bebé en la carriola, la cual tuvimos que  bajar y subir cargando por las escaleras de nuestro edificio y del edificio del consultorio, meter con muchos trabajos al mini elevador del edificio, y estar moviendo todo el tiempo dentro de la salita de espera del doctor, porque abarcaba demasiado espacio. Con lo fácil que hubiera sido llevar al niño cargando… Y he visto a tantas mamás batallando con el cochecito, cuando lo más sencillo sería usar un rebozo (fular) o portabebé.

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Creer que el color de sus deposiciones quiere decir que están enfermos

Las primeras veces que veamos el pañal del bebé, podremos pensar que tiene una grave infección pues encontraremos sustancias verdes y amarillas y esto hará primero, que sentimos que nos desmayaremos, y después llamar temblando al pediatra o  a nuestra mamá, solo para escuchar cómo se ríen de nosotros. Sí, es inexplicable que al tomar leche blanca o transparente, el bebé «haga de colores». Sin embargo, no te apaniques: esto es lo normal.

 

“Sobrecompartir” las fotos de nuestros querubines

Sí, es cierto, son divinos. Preciosos. Hermosísimos. Les tomaremos montón de fotos y vamos a querer que el mundo entero las vea. Sin embargo, hay que entender que no todo el mundo sentirá el mismo entusiasmo que nosotros sus padres, sus abuelitos y sus tíos al ver la documentación gráfica de su crecimiento (y que conforme vaya creciendo, menos gracia les hará). Además, hay que tener en cuenta ciertos detalles de seguridad antes de compartir estas imágenes que son preciados tesoros para nosotros.

 

 

No disfrutar el momento

 

El estrés que genera tener que mantener con vida al bultito que nos entregaron en el hospital puede hacer que nos perdamos este momento que es pura magia. Respira. Relájate. No sonrías nada más para tranquilizar a los demás. Convéncete de que todo va a estar bien y regocíjate con lo que tienes en tus brazos. Y más te vale disfrutarlo porque como pocas cosas en la vida, esta etapa es mágica, pasa volando y se va para nunca volver.

 

 

 

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