7 criterios para elegir ginecólogo

7 criterios para elegir ginecólogo

 

Por Nonantzin Martínez*

 

Uno de los grandes temas femeninos –públicos y privados, y hasta motivo de “debates” entre amigas y, muchas veces, con la propia pareja– es la elección del ginecólogo. Es el especialista de la salud fundamental en la vida de cada una de nosotras por ser el guía principal en la toma de decisiones tan sencillas como el método anticonceptivo más conveniente, o en hechos tan maravillosos como llevar el control del embarazo y traer al mundo a tus hijos.

 

Por tal motivo, me di a la tarea de hacer una breve encuesta entre mujeres 25 a 45 años de edad para conocer cuáles eran, para cada una de ellas, las principales características que buscaban en él. Sus respuestas fueron tan variadas como caracteres y necesidades específicas, que en los siguientes puntos que nos aconseja el ginecoobstetra y biólogo de la reproducción Dr. Radamés Rivas López, del Hospital Ángeles del Pedregal, seguramente ellas y otras muchas más mujeres se verán reflejadas. Toma nota si estás en la búsqueda de uno:

 

Que te inspire confianza. Si el médico te trasmite esa sensación de que puedes hablar con él, o ella, de cualquier tema, sobre todo porque las situaciones a tratar son muy personales e íntimas, estás en el camino correcto (espera, todavía faltan muchos otros puntos a considerar). Puede existir una cláusula de confidencialidad firmado por el especialista para que te quedes más segura de que nada saldrá de las paredes del consultorio.

 

Que te dé seguridad y tranquilidad. Junto con la confianza, vienen la seguridad y la tranquilidad, pues el ginecólogo muchas veces no sólo será tu médico tratante; eventualmente se podrá convertir en una especia de consejero y guía. El hecho de que te brinde toda la seguridad del mundo respecto a procedimientos y decisiones, así como la tranquilidad de que estás con un experto en la materia, es algo que deberías valorar al momento de decidir quedarte con él o no.

 

Que sea serio y formal. Como cualquier profesional, el ginecólogo siempre debe atender a tu llamado, no llegar tarde a las citas (en la medida de lo posible) y ser lo más respetuoso contigo.

 

Que hable con claridad. Aquí no hay lugar para hablar en términos que sólo los médicos entienden. Tu ginecólogo debe explicarte detalladamente, hasta que entiendas a la perfección, cómo está tu cuerpo, qué es lo que necesita, qué alternativas existen en cuestión de tratamientos, anticonceptivos, métodos de reproducción asistida, si es el caso, o cualquier otra duda que tengas. Puedes preguntarle una y otra vez, hasta que te quede claro. Si no estás entendiendo bien o sientes que no te lo puede o quiere explicar, quizás deberías considerar otra opción.

 

Que sea veraz. Es my importante que siempre te hable con la verdad, que nunca se “ande por las ramas”, que no sea alarmista ni que te de falsas esperanzas. Lo que es, es, y te lo debe comunicar.

 

Que tenga los conocimientos suficientes, estudios y experiencia. Ponerse en la manos de un médico no es cualquier cosa. Por ello, éste debe certificado por el consejo de la especialidad que ostente y, por supuesto, una cédula profesional emitida por el país donde realizó sus estudios. Pide que te los muestre, estás en todo tu derecho. Aquí valdría la pena mencionar que debe estar actualizado en sus conocimientos. Ya me lo decía alguna vez mi doctora de cabecera: “el deber de un médico, cualquiera que sea su especialidad, es estudiar toda la vida, indagar y estar al tanto de todo”.

 

Que hay mucha empatía entre los dos. Y aunque cumpla con todo lo anterior, es básico que doctor y paciente “hagan clic”. Si no lo sientes cercano, si lo sientes ajeno, es difícil que puedas hablar con él o ella abiertamente. Este punto también es importante, como los anteriores, pues si ya de por sí visitar al ginecólogo no es lo más divertido, al menos deberías acudir a cita sabiendo que estás con alguien que te hace sentir bien.

 

También puedes considerar…

 

Ir con alguien que te hayan recomendado previamente. Para muchas de nosotras, este punto tiene mucho peso. Y es que una gran forma de acercarse a un médico es que alguien más nos hable sobre su desempeño profesional, así no llegando a ciegas y hasta podrás saber con anticipación qué esperar de él. Pero, ojo, debes estar convencida de su desempeño una vez que lo hayas visitado.

 

Su género. Escoger hombre o mujer es algo muy subjetivo, cada quien tiene su preferencia; lo que realmente importa es que el médico que esta frente a ti te de la seguridad y tranquilidad que necesitas.

 

El precio de la consulta. Es muy válido pensar en este punto. Cada una sabrá, de acuerdo con su bolsillo, qué es lo que necesita, pero no por ser más caro o más barato, será más o menos profesional, recuérdalo.

 

La ubicación de su consultorio. En las grandes ciudades, esto puede ser motivo de conflicto, por el tráfico o la lejanía. Asegúrate que podrás llegar a las citas.

 

Especialidad y subespecialidad. Si buscas resolver un problema específico, lo ideal es que acudas con quien te puede ayudar desde el principio. Por ejemplo, un biólogo de la reproducción en caso de requerir apoyo médico para concebir.

 

Su filosofía. Si no comparten la misma forma de ver la vida, quizás no te sentirás cómoda con sus recomendaciones. Valora lo que piensas y lo que buscas, frente a lo que este especialista te puede ofrecer.

 

Y aunque podríamos seguirte enumerando un sinfín de detalles, la decisión es muy personal y dependerá sólo de ti. Pero, por favor, no te quedes con el primero que te sugirió la vecina, tu mamá o tu suegra, ni el que viste anunciado en un banner. Si en tu visita notaste que algo no iba bien entre los dos, tienes todo el derecho a buscar otro.

 

El especialista
Dr. Radamés Rivas

Tels. 5652-6319 y 5449-5500 ext. 3129 y 3701.
@rivasradames
rrivas@ginecologiarobotica.mx

*Nonantzin Martínez cree firmemente que para vivir bien y ser feliz hay que cuidar la salud y alimentarse correctamente; en pocas palabras, seguir buenos hábitos. Le gusta viajar, perderse por horas en librerías, beber té verde y tomar muchas fotos. En el medio editorial, ha sido parte de las revistas Padres e Hijos, Marie Claire, Glamour y Balance, entre otras. Actualmente escribe para Good Housekeeping Latinoamérica y para CNN México. Tiene un bebé de un hijo.