4 beneficios del ejercicio para el cerebro de tu hijo

4 beneficios del ejercicio para el cerebro de tu hijo

colaboradora3Por Nonantzin Martínez*

Todos sabemos que hacer ejercicio es una de las grandes claves para mantenerse sano y en forma, lejos del sobrepeso, de arterias tapadas y de la diabetes, por citar algunos beneficios, pero también se ha demostrado, y cada vez hay más evidencia científica, que la actividad física, particularmente la aeróbica, contribuye a tener un cerebro más “fuerte”.

Recientemente la revista Fronteras en Neurociencia Humana (Frontiers in Human Neuroscience), dio cuenta de un estudio que concluyó que “los niños que hacen ejercicio aeróbico tienen una materia blanca más robusta”. Recordemos que el cerebro está compuesto por materia gris (capa superficial del cerebro y lugar donde se elaboran los cálculos mentales y se almacenan los recuerdos) y materia blanca (ocupa casi la mitad del cerebro e interviene en el aprendizaje y en la aparición de enfermedades mentales).

Este estudio, conducido por la investigadora Laura Chaddock-Heyman, junto con el equipo de profesionales de la salud y kinesiología, encabezados por el profesor Charles Hillman, de la Universidad de Illinois, y Arthur Kramer, del Instituto Beckman, dedicado a la investigación de la neurociencia, comportamiento, biología, entre otras ciencias, fue realizado a niños de 9 y 10. En quienes hacían ejercicio aeróbico encontraron “tractos de materia blanca más compactos y fibrosos, cosa que no sucedió en aquellos que no realizaban actividad física. Y una materia blanca más compacta significa una actividad cerebral más rápida y eficiente. En pocas palabras, niños con un mejor desempeño cognitivo dentro y fuera del salón de clases”. Anteriormente ya habían realizado un estudio en el que concluían que los pequeños que se encontraban en forma por el ejercicio aeróbico, mostraban un mejor volumen en las regiones de materia gris del cerebro, importantes para la memoria y el aprendizaje. ¿Interesante? Sí, pues no sólo se demuestra que la actividad física mantiene en forma al cuerpo físico, si no también al cerebro.

Le preguntamos al coach de fitness Carlos Velázquez Dávila, con  certificaciones de entrenamiento NSCA, ACE, ISSA, RTS y RBT, sobre los beneficios que una persona puede alcanzar, desde pequeña, al hacer ejercicio, y nos comentó que “al seguir una rutina física hay una mejor oxigenación e irrigación sanguínea, lo que puede hacer que sus procesos cognitivos sean más eficientes”. Asimismo, con la actividad física hay menos estrés, lo que permite tener un foco de atención más definido y, en consecuencia, mejora el aprendizaje”.

Y eso no es todo. El hecho de alcanzar mejores niveles de energía, lograr un mayor estado de alerta y tener un ánimo positivo, hace que las actividades cotidianas, incluyendo el estudio, se enfrenten de mejor manera. Agrega que hay investigaciones que sugieren que el ejercicio debería ser empleado para atender desórdenes y déficit de atención e hiperactividad.

Otro beneficio del ejercicio es una renovación celular más efectiva (incluyendo las células del cerebro). Asimismo, al promover la generación de dopamina y serotonina, químicos que generan “sensaciones de placer y felicidad” (sin olvidar que cumplen funciones importantes en el aprendizaje y la memoria), se podría decir que es contribuye a prevenir padecimientos como la depresión.

De juego de niños a deportes en equipo

Los pequeños pueden realizar ejercicio físico de 10 a 15 minutos, aunque 30 minutos sería lo ideal, todos los días, recomienda el coach Velázquez Dávila. “En sus primeros años de escuela, en el kínder, hay que motivarlos a que no dejen de jugar, pues es la primera actividad física con la que estarán en contacto. Posteriormente, esto evolucionará hacia sus clases de deportes, que incluirán, por ejemplo, actividades como correr en tramos. En la primaria, seguramente se verán involucrados en equipos de futbol, basquetbol, u otro de conjunto, muy convenientes para relacionarse con los demás compañeros, demostrar habilidades de liderazgo, tener disciplina para el entrenamiento, seguir instrucciones y enfrentarse a la frustración, situaciones que los preparan para la vida misma. Todas las habilidades adquiridas, así como la automotivación, autoconfianza y sensación de logro serán muy importantes en su paso de niñez a juventud.”

Así, si un niño que hace ejercicio tiene:

1. Menos estrés.

2. Mejor humor.

3. Más energía y vitalidad.

4. Una memoria y atención impecables, lo que deriva en un mejor aprendizaje.

 

El especialista

Coach Carlos Velázquez Dávila

@coachdefitness

carlos.velazquez@sistemafitness.com

*Nonantzin Martínez cree firmemente que para vivir bien y ser feliz hay que cuidar la salud y alimentarse correctamente; en pocas palabras, seguir buenos hábitos. Le gusta viajar, perderse por horas en librerías, beber té verde y tomar muchas fotos. En el medio editorial, ha sido parte de las revistas Padres e Hijos, Marie Claire, Glamour y Balance, entre otras. Actualmente escribe para Good Housekeeping Latinoamérica y para CNN México. Hace trece meses se estrenó como mamá.