Tres trucos infalibles para enseñar a tu hijo a ser ordenado mientras piensa que está jugando

Tres trucos infalibles para enseñar a tu hijo a ser ordenado mientras piensa que está jugando

Ser ordenado no es un don con el que se nace, es algo que se aprende y cuanto antes se construya dicha rutina, mejor. Aunque existe cierta predisposición genética hacia el orden, la maña es más una costumbre que se establece en la niñez.

¿Cómo hacer que tu hijo sea ordenado? Como todo aprendizaje cuando se trata de menores, aprender jugando es la mejor estrategia. ¡A jugar!

  • Clasificar una vez por semana. Consigue contenedores y organízalos por tema: libros, animalitos, carros, muñecas. Haz un juego moviendo cada juguete al contenedor que le corresponde. Inventar una canción que ambos puedan cantar ayuda a perpetuar la idea del juego.
  • Rompecabezas. Es un juego efectivo para desarrollar la motricidad fina, la concentración, la destreza y la imaginación. Inconscientemente se irá acostumbrando a “poner orden al desorden”.
  • Clasificar más que juguetes. Que tu hijo ayude en casa con todo lo relacionado a la clasificación de objetos del hogar. Puede ser el encargado de separar la ropa sucia por colores cuando vas a lavar, ordenar las cosas de la alacena y el refrigerador o clasificar la basura para reciclar.

La práctica creará un habito y después ya no será necesario que le pidas ser ordenado. Además tu hijo se sentirá valorado al sentir que lo tratas como “niño grande” al involucrarlo más en las cosas del hogar.