5 cicatrizes mentales que sufren tus hijos si los pegas

5 cicatrizes mentales que sufren tus hijos si los pegas

Aunque parezca mentira todavía hay padres que justifican el maltrato físico a sus hijos, muy a pesar de tantos estudios y educación que aconsejan lo contrario.

Un estudio de la Universidad de Manitoba, Canadá, publicado en el Journal of Pediatrics encontró que aquellas personas que de niños sufrieron castigo físico, de adultos tenían más posibilidades de sufrir depresión, ansiedad y otros trastornos mentales. El 43% de los entrevistados que sufrió castigo corporal reconoció haber tener problemas de alcoholismo como adulto.

“En general, los padres que les pegan a sus niños lo hacen por falta de educación y por pereza. Es mucho más fácil y rápido decirle a un niño que haga algo porque “Lo digo yo”, o amenazarlo con pegarle que comunicarse y enseñarles”, opinó el Doctor Michael Howard, experto en el tema.

La consejera clínica Kim Olver explica qué aprenden los niños que reciben castigo físico:

1. Se esconden. El niño sabe que si sus padres lo encuentran haciendo algo “malo” le van a pegar. Esto no modifica su comportamiento, sino que lo esconda para que no lo castiguen. El temor impide el aprendizaje. La respuesta natural al miedo es pelear o escapar, no aprender.

2. Problemas de desconfianza. Las personas en quienes confías y pides consejos son aquellas que te apoyan y te alientan, no quienes te golpean. Igualmente, el castigo físico daña la relación y la confianza que tus niños sienten por ti. El dolor físico los hace dudar de que solo quieras lo mejor para ellos. Cada vez que les pegas, estás disminuyendo tu influencia sobre ellos.

3. Justifican la violencia. Con cada nalgada o golpe le estás enseñando a tu hijo que la persona que tiene más fuerza es la que tiene la razón. Al pegarle estás justificando la violencia y posibles abusos de pareja en el futuro. Con el mismo criterio, tu hijo querrá pegarle a otros niños menores o más débiles, y actuará de manera abusiva con mujeres y ancianos.

4. La violencia todo lo soluciona. Es la única manera que les estás enseñando para solucionar o pagar por sus errores en la vida, terminarán creyendo que se lo merecen, incluso de adultos.

5. Niños inseguros y con baja autoestima. El pequeño internaliza que no merece amor ni respeto, porque las mismas personas que supuestamente tendrían que protegerlo y amarlo más que a nadie en el mundo le “tienen” que pegar y humillar de ese modo.

Una manera simple de determinar cómo disciplinar a tu hijo es preguntarte si le harías lo mismo a alguien de tu tamaño.

Si la respuesta es no, tampoco se lo hagas a un niño pequeño que no puede defenderse. Existen métodos de disciplina más efectivos que no humillan y disminuyen la estima de los niños y respetan su dignidad. La próxima vez que quieras enseñarle algo a tu hijo, explícale las razones por las cuales su comportamiento fue inapropiado.