La importancia de los padres

La importancia de los padres

 

Cuando hablamos de la paternidad, no podemos olvidar el rol tan importante que tienen los padres en el crecimiento de los niños. Aunque sabemos que el amor de la madre es sin duda irreemplazable, los niños también necesitan a papá para desarrollarse de manera más saludable.

 

Un estudio realizado por investigadores de la Escuela de Medicina en Baltimore de la Universidad de Maryland, demuestra que los niños que tienen cerca a su padre aprenden mejor, tienen una mejor autoestima y muestran menores signos de depresión en comparación a los que no lo tienen. Se observó que estos niños perciben a sus padres como un gran apoyo, lo que les genera una sensación de aceptación social y de más seguridad.

 

El Dr. Stephen F. Duncan escribió para la Universidad Estatal de Montana un artículo titulado “La importancia de los padres”, donde asegura que cuando éstos se involucran con sus hijos, se hace realmente una diferencia en la crianza, sobre todo en el área de desarrollo intelectual, emocional, sexual y psicológico. La mayoría de los niños se desarrollan de mejor manera cuando papá es cercano, cariñoso y cuando vive con ellos.

 

Sin duda, los padres de hoy tienen un rol muy importante en el crecimiento de sus hijos. Aquí detallamos algunos de ellos.

 

Protector

 

Una de las cosas más importantes para los niños es sentirse en un ambiente seguro, donde son cuidados, protegidos y amados; esos tres factores permitirán al niño desarrollar su autoestima, su seguridad y su independencia. Lamentablemente son muchos los padres que confunden la protección con la sobreprotección, coartando así las posibilidades de los niños de aprender a desarrollar mecanismos propios de defensa ante los eventos de la cotidianidad, incidiendo esto directamente sobre su autoestima y seguridad. Cuando los padres hacen las cosas por ellos (darle la comida, hacerles las tareas, bañarlos, vestirlos, no dejarlos ir al parque a correr, no dejar que se ensucien jugando, entre otros) el mensaje que les transmiten es que ellos no son capaces de hacer estas cosas por sí mismos, cuando la realidad es que sí pueden hacerlo, y es importante que comiencen a realizarlo para que vayan ganando seguridad y autoestima.

 

Mentor/guía

 

Algunos padres tienden a ser extremistas con los pequeños, o a minimizar lo que ellos nos dicen o lo magnifican. Pocas veces se les presta la atención necesaria para saber realmente qué está sucediendo con ellos, sacan sus propias conclusiones y los niños quedan excluidos casi totalmente de ellas. Si un amigo le pegó en el colegio, las respuestas rápidas suelen ser “no importa, seguro fue su culpa” (y no se les pregunta más allá porque muchas veces los papás están preocupados por una presentación importante para el trabajo) o “la próxima vez te defiendes y le pegas más duro” (sin indagar qué sucedió y cómo puede resolver el conflicto). Cuando nuestros hijos nos cuentan algo, es el momento perfecto para afianzar ese vínculo emocional tan importante y hermoso entre padres e hijos. Hay que escuchar lo que nos dicen, sin adelantarnos a finalizar rápidamente la historia con consejos que quizás no son necesarios en ese momento. Conversemos con ellos acerca de esa historia, abramos el espacio para una comunicación real, dejando de lado nuestro apuro, nuestras preocupaciones o nuestras reacciones exageradas ante la historia. Es en casa donde enseñamos a nuestros hijos a escuchar al otro, a resolver adecuada y pacíficamente los conflictos, a hacer valer sus ideas así como a respetar las de los demás. En casa les enseñamos a escuchar, hablar y respetar al otro como a sí mismo.

 

Autoridad para establecer límites

 

Cuando hablamos de la importancia de tener una relación cercana con los hijos, de conversar con ellos, de estar pendientes de sus necesidades para orientarlos y acompañarlos a crecer, son muchos los padres que con una sonrisa orgullosa dicen que sus hijos son sus amigos. No es fácil de entender para un padre que quiere que sus hijos confíen plenamente en él y que le cuenten todo lo que sucede en sus vidas, que su rol debe ser de padre y no el de amigo; porque un amigo está a la par, tiene la misma “jerarquía”, no existe diferencia entre ellos. A los amigos se respeta y se quiere, pero no se les reconoce como figuras de autoridad, cosa que se hace indispensable en las figuras paternas. Los padres son la autoridad en la familia, mamá y papá son quienes establecen los límites y las normas del hogar, son ellos quienes marcan la pauta de lo que es correcto o incorrecto, y los que hacen ver a los hijos que todos sus actos tienen una consecuencia (positiva o negativa). La disciplina no es más que el adecuado establecimiento de límites y normas en el hogar, las cuales deben ser claras, y tener una consecuencia acorde a la transgresión de alguna de ellas.

 

Compañía incondicional e interesada

 

Los niños de hoy se enfrentan a la dura realidad de tener padres ausentes por causa de los trabajos; sus padres suelen llegar tarde a casa, estar siempre cansados o apurados. Es así como los niños van creciendo sin jugar escondidas, muñecas, carritos, sin armar rompecabezas, leer o colorear con su papá porque nunca hay tiempo. Es indispensable que para ser padres actores y no espectadores busquemos el tiempo para jugar con ellos, sin celulares sonando, sin computadoras encendidas, sin trabajo pendiente ni ropa en la lavadora o platos en la cocina. Recuerden que somos los primeros compañeros de juego de nuestros hijos, no es necesario que pasemos dos horas jugando, podemos pasar poco tiempo pero con ellos totalmente, con la cabeza y el alma allí, y no en el trabajo ni en los quehaceres pendientes. Es más importante la calidad que la cantidad.

 

El papel de los padres de hoy ha evolucionado junto con la sociedad, el rol de nuestros abuelos donde el hombre solamente era el proveedor ha cambiado. Hoy papá también está involucrado en el día a día de los pequeños, los baña, les hace el desayuno con una carita feliz en el plato, se desvela cuando están enfermos, juega y es parte de las primeras aventuras infantiles. Hoy no solo es el héroe de las fantasías que pelea contra los dragones, es un héroe real que lucha lado a lado en el crecimiento de su hijo.