Parto y cesáreas respetados

Parto y cesáreas respetados

Por Vanessa Viveros

 

Una cuestión importante a la que se enfrentan las futuras madres es la perspectiva del alumbramiento a través de una cesárea, por lo que el tema de parto y cesárea respetados busca rescatar y destacar su aspecto profundamente humano y natural. Es no llevarlo a una mera intervención quirúrgica, sino mirarlo desde el punto de vista de la salud y no del de la enfermedad.

 

Por otro lado, independientemente del motivo que propició la cesárea, la “forma” de llevarla a cabo puede ser o no respetuosa. Es posible, y recomendable, que también durante la cesárea la mujer esté acompañada por una persona que ella elija, ya que esto reduce el estrés de la madre, facilitando el vínculo afectivo.

 

Otro factor positivo es que tenga a su bebé consigo inmediatamente después de nacer e incluso lo amamante en el mismo quirófano si desea hacerlo, ya que el inicio precoz de la lactancia favorece su éxito posterior.

 

Si se sabe que la cesárea es irremediable, lo primero es buscar un lugar que tenga la calidad y las instalaciones adecuadas, donde se fomente el vínculo mamá-bebé tras el nacimiento, el contacto inmediato y la lactancia materna.

 

Hay que recordar que la cesárea es una operación que ha avanzado mucho, que se ha perfeccionado, y que es una herramienta excelente para los casos en los que algo sale mal. Son operaciones que pueden marcar la diferencia entre un desenlace fatal o una feliz vida por delante. Pero no por ello es una forma más de nacer, puesto que tiene muchos más riesgos que el parto vaginal.

 

Las razones de realizar cesáreas de forma innecesaria son:

 

Ineptitud profesional: Hay ginecólogos que no saben atender, por ejemplo, un parto de nalgas.

 

Por dinero: Sobre todo en las clínicas privadas, un ginecólogo cobra el doble o el triple por realizar una cesárea que por realizar un parto vaginal.

 

Por intervencionismo innecesario: Muchas de las intervenciones innecesarias a las que someten a las madres, acaban provocando que necesiten otras intervenciones.

 

Cuando la mujer ha participado en la toma de decisiones y se han respetado sus necesidades físicas y emocionales, la cesárea puede ser una experiencia muy positiva, lo cual a su vez favorece mucho la recuperación física de la misma, por lo que la mejor clave es informarse sobre los riesgos del parto tanto por vía vaginal como por cesárea, y la mejor opción para cada caso en particular.

 

Cifras preocupantes

 

Según la Secretaría de Salud y el IMSS en 2012 en México, el porcentaje total de nacimientos por cesárea fue de 45.2% del cual el 20.5% de los casos fue programado y 25.7% por urgencias, lo cual supera los estándares establecidos por las normas de salud mexicanas que es de 20% del total de nacimientos.

 

En los hospitales privados mexicanos, el 70% de los bebés nacen por cesárea, mientras que en los públicos esta cirugía se practica en el 50% de los casos.

 

Una investigación publicada por la organización estadounidense Archive of Diseases in Childhood encontró que el 15.7% de los niños nacidos por cesárea presentaron obesidad a los tres años, mientras que entre los nacidos de manera natural el 7.5% eran obesos a la misma edad, señaló la organización.

 

De acuerdo con información del IMSS en 2012, el costo aproximado de un parto vaginal y de una cesárea, ambos con dos días de hospitalización fue de 17 400 pesos y de 21 600 pesos, respectivamente, en tanto que en uno de los hospitales privados más prestigiados del Distrito Federal estos costos se elevan a 32 000 pesos en un parto vaginal y a 40 800 pesos en una cesárea. Los costos del hospital privado no incluyen honorarios médicos, estudios de laboratorio y gabinete, medicamentos de anestesia y especiales o equipo láser.