Qué hace una doula y por qué podrías querer una

Qué hace una doula y por qué podrías querer una

 

En la década de los 70, al aumentar los partos con cesárea, se realizó un estudio con mujeres embarazadas. A algunas de ellas se les sumó una mujer que ya había sido madre para que las acompañase durante todo el embarazo, parto y postparto, mientras que el otro grupo fue tratado por personal exclusivamente sanitario. Resultó que las mujeres del primer grupo necesitaron menos intervenciones quirúrgicas. Para nombrar a esta nueva figura se les ocurrió la palabra doula, que en griego significa: mujer que sirve a otra.

 

Seguro que no es la primera vez que oyes o lees sobre las doulas, pero ¿sabes cuáles son exactamente sus funciones? Es una mujer que te acompaña, asesora y ayuda durante tu embarazo, parto y postparto. La medida en la que interviene en cada una de las fases la decides tú. Una doula no sustituye al personal sanitario -médicos, enfermeras, parteras- sino lo complementa.

 

Tiene algunas funciones en común con la partera, pero mientras que el trabajo de una partera tiene un enfoque más profesional, el de una doula consiste también en colaborar en la parte más humana del proceso que estás viviendo, en el día a día en casa, dando apoyo emocional y dedicándose en exclusiva a ti, sin horarios. Es de gran ayuda, especialmente para las mujeres que se enfrentan a la maternidad en solitario.

 

Funciones que puede desarrollar una doula

 

Todas las embarazas tienen momentos de inseguridad y miedo. La doula te ayudará a tomar el control de tu embarazo y a recobrar tu seguridad. También te dará apoyo emocional y te ofrecerá un espacio de confianza: esto es vital, ya que estarás más sensible de lo habitual. Además, ella aclarará cualquier duda que te surja con información fundamentada. Te podrá dar masajes para evitar los dolores de espalda y aconsejarte para que consigas el confort necesario para tener un embarazo placentero. Te ayudará a prepararte para el parto y para la llegada de tu bebé.

 

Podrá participar en el parto, si tú lo quieres, ayudando a tu pareja y a ti por medio de su apoyo emocional. Te asistirá, en colaboración con el personal sanitario, para que tengas un alumbramiento más natural, buscando la postura que reduzca los dolores y facilite el nacimiento. Si, finalmente, requieres de una cesárea, ella puede hacer el “piel con piel” con tu bebé si no tienes pareja o no está disponible.

 

Será la vigilante de que el hospital cumpla con tus deseos en un momento en el que tú no puedes estar pendiente de “esas pequeñas cosas” que para ti son importantes. Puede hacer de intermediaria entre el personal sanitario y tú, traduciéndote su información e indicaciones. Ten en cuenta que los médicos y enfermeros atienden a varias pacientes a la vez, mientras que la doula está pendiente exclusivamente de ti.

 

Si decides vivir el parto en casa, la doula creará el ambiente más adecuado con luz baja, velas y música suave para que puedas disfrutar de ese momento con el resto de la familia. Te ayudará a respirar, te abanicará, te ofrecerá hielo para refrescarte, todo lo que sea necesario para que te sientas cómoda. Lo mismo puede hacer si estás en un hospital. También se encargará de atender el teléfono y de avisar del nacimiento a tus familiares y amigos. Si decides dar a luz en casa con una partera, la doula le será de gran ayuda.

 

Después del parto, te podrá asistir en los primeros días, que son los más difíciles. Te enseñará los cuidados básicos de un bebé y te informará sobre la lactancia. También puede ayudarte con tus otros hijos o, incluso, en las tareas del hogar para liberarte de responsabilidades. Si tu recién nacido no te permite dormir unas horas seguidas, ella se ofrecerá a atenderlo algunas noches para que tú descanses. De nuevo, te dará información sobre cualquier duda sobre tu recién nacido que tengas.

 

 

Cómo elegir a tu doula

 

 

Existen doulas certificadas y otras empíricas, pero lo más importante a la hora de elegir tu doula es la conexión entre ustedes. Fíate por la experiencia de otras mujeres con su doula, pide recomendaciones a tu partera o ginecólogo. Si no la encuentras, acude a las organizaciones que en Estados Unidos regulan la profesión: DONA Internacional, International Childbirth Education Association (ICEA), Childbirth and Postpartum Professional Association (iCAPPA) o Childbirth International.

 

También puedes buscar doulas no certificadas pero con otras formaciones: yoga, masajes terapéuticos, psicología, pediatría, acupuntura, maestra infantil o de cursos de lactancia. Elige la que tenga una visión de la maternidad similar a la tuya, dado que vas a compartir con ella uno de los momentos más importantes y especiales de tu vida. Piensa que el trabajo que realiza una doula es el que antes hacían las madres, hermanas o amigas de la mujer embarazada. Un acompañamiento que por el ritmo de vida de la sociedad actual, resulta cada vez más difícil.