Todo sobre la congelación de óvulos

Todo sobre la congelación de óvulos

Tras aparecer en los medios de comunicación la noticia de que Facebook y Apple van a financiar la congelación de los óvulos de sus trabajadoras, para que retrasen su maternidad, se han disparado multitud de opiniones a favor y en contra de la medida. Hay que reconocer que estas multinacionales lo hacen con la única finalidad de que sus empleadas no falten al trabajo y para conservar en su puesto a las pocas mujeres que son parte de la empresa, pero el tema es blanco de debate en muchos ámbitos. En la actualidad lo que realmente es necesario, según las Naciones Unidas, es ofrecer a las trabajadoras condiciones para facilitar su maternidad, como bajas maternales más largas, facilidades para guardería y horarios compatibles con su vida familiar, para aumentar la natalidad.

Por otra parte, en ocasiones existen otros motivos que te pueden llevar a plantearte la congelación de óvulos como una buena alternativa para ti. Además de los ya mencionados motivos laborales, también los hay médicos o personales.

 

Por qué congelar tus óvulos

 

Cada mujer tiene una reserva de unos 400 mil ovocitos, que no se renueva. Todo lo contrario, con el paso de los años se va reduciendo en cada ciclo menstrual. Así, a partir de los 35 o 37 años disminuye considerablemente tu número de ovocitos y su calidad; más allá de los 40 años tu probabilidad de quedar embarazada baja, aunque no es exactamente igual para todas las mujeres: una a los 30 años puede tener ovocitos de baja calidad y otra a los 40 tener gran cantidad de ovocitos de buena calidad.

A esto súmale que cuanto mayor sea la edad de madre, más probabilidades hay de que el bebé no nazca sano. Los problemas más frecuentes son las enfermedades genéticas como el Síndrome de Down. Por todo esto, si tu situación económica no te permite atender los gastos que supone tener un bebé, quizá la congelación de óvulos sea una alternativa. Lo mismo si aún no has encontrado a la persona adecuada para compartir la crianza de un hijo y prefieres esperar, para no hacerlo en solitario.

También puede presentársete un problema médico que te impida en el futuro ser fértil, o que disminuya las posibilidades de tener un hijo sano. Por ejemplo, si te vas a someter a un tratamiento oncológico y deseas ser madre cuando superes la enfermedad, es aconsejable que congeles tus óvulos antes de recibir la quimio o radioterapia, ya que esto produce daños irreversibles en los óvulos. También es recomendable si tu médico te informa de que dispones de una baja reserva ovárica o, lógicamente, si te van a extirpar un ovario o te harás alguna cirugía obstétrica.

 

La congelación de óvulos paso a paso

 

 

Lo primero que debes saber es que la edad máxima recomendable para congelar tus óvulos son los 35 años (antes de que empiece a bajar la calidad de los mismos) aunque puede hacerse hasta los 40 años. En la clínica te harán varias pruebas, como análisis de sangre, citología, ecografías, entre otras, para descartar enfermedades y analizar el estado de tu reserva ovárica. Si todo está bien, empezarás con un tratamiento unos días antes del próximo ciclo menstrual.

Tendrás que inyectarte hormonas diariamente para estimular el desarrollo de tus óvulos. Normalmente, en cada ciclo produces un óvulo válido, pero con el tratamiento podrás llegar a ocho o diez. Esta fase dura entre diez y doce días y estarás monitoreada mediante ecografías para ir observando el desarrollo de tu folículo ovárico y elegir el mejor momento para la extracción. Te realizarán una punción mediante una ecografía vaginal, la cual es una operación sencilla, rápida e indolora. Requiere una sedación suave, dura unos veinte minutos y tras tres horas de reposo te podrás ir a casa.

Después de esto, ya no tendrás que hacer nada más que elegir el momento perfecto para ser madre. Los óvulos pueden mantenerse congelados durante años conservando su calidad, y cuando tú decidas será el momento de acudir de nuevo a la clínica, esta vez para someterte a una fecundación in vitro (FIV). Podrás hacerte una FIV con el esperma de tu pareja o con el de un donante anónimo.

El porcentaje de éxito para una mujer que congela sus óvulos antes de los 35 años es de entre un 40 y un 50%. Ten en cuenta que para que se produzca el embarazo también influyen otros condicionantes, como la calidad del esperma del hombre. No es recomendable retrasar mucho la edad para quedarte embarazada: hazlo antes de los 50 años para que no se presenten problemas durante el embarazo que puedan resultar perjudiciales para tu bebé o para ti.