El oscuro mundo de los seguros de gastos médicos

El oscuro mundo de los seguros de gastos médicos

 

Semana 11

Afortunadamente cuento con un seguro para poder atenderme con un doctor y hospitales privados, y como cada vez estoy más cerca de que me hagan el cerclaje, esta semana me dediqué a revisar mi póliza de gastos médicos y en especial las cláusulas correspondientes a la maternidad. Tras leer una y otra vez punto por punto, me surgieron muchísimas dudas, así que le escribí al responsable de siniestros en mi aseguradora para que me las resolviera, pero no solo no me aclaró lo que quería saber, sino que me surgieron otras más. Entre ellas, está el tema en que por alguna extraña razón el seguro cubre el doble de los honorarios si decido optar por un reembolso en lugar de pago directo al doctor. Y el tabulador aplicado para dicho procedimiento no es muy alto que digamos, por lo que muy probablemente tenga que desembolsar el dinero para luego reclamarlo.

 

Tratando de confiar en que antes de operarme aclararé todas mis dudas, decidí ir a conocer los hospitales en donde atiende mi ginecólogo, ya que ambos están en Cancún, a una hora de donde yo vivo. Los dos cuentan con extraordinarias instalaciones y las tarifas que manejan son muy similares, sin embargo me encontré con la misma situación en cuanto al seguro: si decido pagar yo y pedir un reembolso, manejan una tarifa casi de la mitad que si opto por el pago directo al hospital, y otra vez volvemos a cuestiones de tabuladores. Eso me hizo pensar en que ni siquiera esas instituciones quieren tratar con las aseguradoras.

 

Con mi primer embarazo tuve muchísima suerte ya que una amiga trabajaba en el hospital en donde me atendí y me hizo el favor de ocuparse de todo lo relacionado con mi seguro durante el cerclaje, pero como no llevaba todavía el tiempo necesario para que me cubriera el parto, lo pagué yo. En esta ocasión me siento un poco como si estuviera luchando yo contra el mundo oscuro de los seguros de gastos médicos. Claro, mi papá y mi esposo procuran ayudarme, pero son “los ciegos guiando a la ciega”.

 

En cuanto vuelva a tener una cita con mi doctor será momento de hablar ya de llenado de formularios, honorarios tanto de él y su ayudante como del anestesiólogo y retomar con mi agente de seguros los cálculos para darme una idea de qué pasaría si decido el pago directo o si me conviene optar por el reembolso. Y todavía hay un tercer punto que analizar: El deducible y coaseguro. Aunque me queda claro que con el seguro voy a pagar menos que si pagara todo yo, me parece que la diferencia puede no ser muy grande, lo cual es decepcionante cuando uno lleva tantos años pagando una póliza que es la primera vez que en realidad utiliza y del cual se esperaría cubriera en mayor medida los costos.

 

Y a ustedes, ¿cómo les fue con sus seguros?