Gemelos para dummies (una breve intro)

Gemelos para dummies (una breve intro)

He conocido a madres de múltiples cuyos bebés nacieron regulares, sanos, sin problemas de desarrollo, pero que se quejan continuamente por lo agotador de tener más de un hijo. Incluso hay quienes dicen que se sometieron a tratamientos de fecundación para tener un hijo, no tres. Me río a carcajadas. ¡Claro que es mucho trabajo! Eso es lo divertido.

Cuando anuncias que tu embarazo es gemelar, resulta que muchos te salen con que “tener gemelos” ha sido su fantasía de toda la vida. Me parece que más bien querían tener un hermano gemelo, porque imaginan que la vida de los gemelos es como en las películas de Disney donde son tan idénticos que pueden intercambiar vidas. O piensan en las luchadoras de la WWF: despampanantes y súper sexies.

Cuando son gemelos no idénticos parece que no es la misma magia. Si les dices que es niño y niña, la respuesta inmediata es: “’¡Ay! La parejita”. Pero cuando ven que no se parecen, incluso con cierto desprecio te lo recalcan: “¿A poco son gemelos?”. Tengo una lista de frases superficiales que he escuchado a propósito de mis gemelos: “¿Para qué quiere dos? Deme uno”, “Huevo de doble yema”, “Si un bebé es mucho trabajo, no me imagino usted”, “Son dos para que acabe pronto”. En particular, esa última frase nunca la he entendido, pero en otro momento escribiré sobre cómo la crianza debe ser una historia de amor y no de sacrificios.

Las historias de los múltiples son tan variadas como fascinante es el proceso de la concepción de más de un bebé. Hay embarazos múltiples espontáneos, otros por antecedentes genéticos y aquellos que resultaron de tratamientos de fecundación asistida. En cualquier caso hay que decir que el cuerpo de la mujer está diseñado para dar a luz a un bebé a la vez, por lo que las vicisitudes de un embarazo múltiple dependerán de las características de cada mamá. No es para espantar a nadie, pero los doctores podrían advertir a las futuras madres de múltiples que más allá de que sus hijos se parezcan o no, hay triates donde uno viene con parálisis cerebral, hay gemelos no idénticos donde uno o los dos vienen con Down, incluso hay gemelos idénticos donde uno nacerá con parálisis cerebral. Al principio, me preguntaba por qué pasaban estas cosas. Una duda que la ciencia aún se queda muy corta para responder: “Son malformaciones congénitas”, “lo óvulos envejecen después de los 36”.

Tengo una amiga que a sus 45 años ha decidido embarazarse. Más aún, ha  decidido hacerlo sola. Está a unas semanas de su implatanción in vitro. Me explicó que le colocarán sólo dos óvulos fecundados, pues las mismas probabilidades hay que pegue uno, todos o ninguno. Es en esa posibilidad de que peguen todos por lo que se registran cada vez más nacimientos de trillizo. En mi caso, concebí gemelos de manera espontánea y cuando uno de ellos nació con Down quise averiguar si eso también podía ocurrir cuando la mano del hombre manipulaba la concepción. Resulta que también pasa. Y agradezco al doctor de mi amiga que se lo haya advertido. El médico sólo controla 60% del proceso, el resto es puro destino.