Columna de Michelle
Cuando la cigüeña no llega: La Columna de Michelle - Parte 7
Dicen que el siete es un número de buena suerte. Esta es la séptima vez que escribo y ojalá que esta columna me traiga cosas positivas…porque necesito todo lo bueno que me pueda ofrecer la vida. Lo que pasa es que mañana me haré un examen que es bastante desagradable para ver si mis trompas de falopio están saludables. Es una radiografía con líquido de contraste, lo que me tiene más que nerviosa. ¿Y si soy alérgica? ¿Y si me encuentran algo malo? ¿Y si me duele terriblemente? ¿Y si…? La lista es interminable.
No logro dormir y mi cabeza le da demasiadas vueltas al asunto. Ni siquiera sé si debería hacerme el examen. Quizás es prematuro empezar con exámenes médicos tan sofisticados, cuando lo mío probablemente es hormonal. Pero los doctores de hoy no te pueden dar un diagnóstico claro sin antes hacerte todas las pruebas que estiman pertinentes. Así que mucha alternativa no tengo. Si quiero saber qué sucede con mi cuerpo, tengo que enfrentarme a mis temores y aguantarme los nervios.
Espero que salga normal el examen. No sé qué voy a hacer ni cómo voy a reaccionar si me informan que algo anda mal. Voy a pensar de manera positiva, con mentalidad ganadora (como dicen quienes han triunfado en mi país), porque es la única manera de seguir adelante con todo.
Eso me lleva a pensar en otras cosas. ¿Hasta qué punto vale la pena complicarse por querer quedar embarazada? Pienso en las horas perdidas en consultas y exámenes médicos, en investigar qué procedimientos existen, la plata gastada en remedios, la energía desperdiciada preocupándome… En fin, a veces tengo ganas de mandar todo a buena parte y dejar que pase lo que tenga que pasar.











