Pregúntanos

Colon irritable y alimentación en el embarazo

El colon irritable es una enfermedad del aparato digestivo en donde el manejo dietético constituye uno de los pilares fundamentales del tratamiento general. Se modifica la alimentación normal que la persona tiene en ese momento, asumiendo un rol terapéutico de ésta. Antes de ir de lleno a conocer generalidades de este trastorno y su cuidado alimenticio, se revisarán estos aspectos.

Modificaciones de la dieta

Las modificaciones de la dieta normal considera aspectos cualitativos (consistencia, digestibilidad, volumen y horario) y cuantitativos (aporte de energía y nutrientes específicos).

Consistencia: Las modificaciones de consistencia están referidas a las variaciones de los atributos texturales de los alimentos, existiendo dietas o regímenes líquidos, papillas y blandos.

Digestibilidad: Las modificaciones de digestibilidad consideran las características específicas de algunos alimentos, de tal forma que su inclusión o exclusión en la dieta facilite los procesos de digestión y absorción y así asegurar la biodisponibilidad de los nutrientes. Se conocen dietas sin residuos, livianas y completas.

Horario: En individuos sanos, por lo general la alimentación se distribuye en 3 ó 4 tiempos de comida, con intervalos entre una y otra de 4 a 5 horas. En nutrición clínica y también en algunas condiciones de normalidad, el aumento de la frecuencia de las comidas representa una alternativa que permite aumentar el consumo de energía y nutrientes y por lo tanto, disminuir el riesgo de deterioro del estado nutricional.

De acuerdo a la frecuencia de distribución de las preparaciones, los regímenes pueden ser fraccionados. En estos casos los intervalos entre una comida y otra pueden fluctuar entre 1 y 3 horas.

Volumen: El volumen total de la alimentación corresponde a la cantidad de alimentos líquidos y sólidos consumidos durante el día, en tanto los volúmenes parciales corresponden a la cantidad de los alimentos consumidos en cada tiempo de comida. Muchas intervenciones quirúrgicas del sistema gastrointestinal y enfermedades diversas pueden requerir para su recuperación, aumentar o disminuir el volumen total y los volúmenes parciales. Con esto se necesita fraccionar los horarios de alimentación.

Aporte Nutritivo: El estado nutricional y las alteraciones metabólicas que puede ocasionar una determinada patología, hacen necesario suplementar, restringir o mantener normal el aporte energético y de cada uno de los nutrientes de la dieta.

Es así que surgen los regímenes básicos y éstos corresponden a un conjunto de dietas terapéuticas que consideran modificaciones de consistencia y digestibilidad de la dieta normal, con el fin de adaptar la alimentación de un individuo enfermo a las alteraciones que le ha producido la enfermedad.

Colon Irritable

El síndrome de colon irritable es un trastorno de la movilidad que afecta al intestino grueso. Cursa con un grado variable de dolor abdominal, estreñimiento o diarrea, en gran parte como reacción al estrés en un individuo susceptible.

No se han hallado causas anatómicas en su etiología. Solamente factores emocionales (estrés, conflictos), dieta, fármacos y hormonas que aumentan la sensibilidad inherente a la movilidad gastrointestinal (hipersensibilidad del colon).

Se clasifica en 3 tipos:
  1. Colon irritable espástico con predominio de diarreas.
  2. Colon irritable con predominio de estreñimiento.
  3. Colon irritable con diarreas y estreñimiento.

Es más frecuente en adultos jóvenes o de mediana edad y en mujeres. El cuadro clínico se caracteriza por dolor abdominal crónico con estreñimiento o con diarrea y estreñimiento alternativos. Se presentan cólicos intermitentes en la parte baja del abdomen que suelen ceder después de la expulsión de gases y/o heces. También existen síntomas inespecíficos como: distensión, indigestión, náuseas, cefalea, fatiga, meteorismo y anorexia.

El tratamiento tiene como objetivos:
  1. Tranquilizar al paciente ya que no es una enfermedad orgánica inflamatoria sino que funcional.
  2. Lograr condicionar al colon para que expulse las heces con estímulos normales.

Es importante poder buscar, evaluar y tratar el posible estrés psicológico. Se ha visto que la actividad física regular alivia el estrés y facilita la función intestinal.

El tratamiento dietético tiene los siguientes objetivos:
  1. Aliviar molestias digestivas, distensión abdominal, meteorismo, estreñimiento y diarrea.
  2. Prevenir la irritación de las mucosas digestivas.
  3. Facilitar el proceso digestivo.

Cuando predominan las diarreas se indica un régimen líquido sin residuos (en crisis diarreica) fraccionado con volúmenes totales aumentados o blando sin residuos que luego evoluciona a blando liviano con aporte de nutrientes de acuerdo al estado nutricional o estado fisiológico (ej: embarazo).

Cuando predomina el estreñimiento se indica un régimen blando liviano aumentado en líquidos y fibra con aporte nutricional igual al anterior.

Cuando se trata de una mujer embarazada, este último régimen se adaptará a las recomendaciones nutricionales de este estado en particular.

Se debe poner atención en los episodios de diarrea. Si éstos son de corta duración, el aporte deficiente del régimen recomendado en un comienzo no significará un problema para la madre y su niño en desarrollo. Si estos episodios se manifiestan en forma repetida, tendrá que evaluarse la posibilidad de usar alimentos industrializados o fórmulas artificiales diseñadas especialmente para estos casos en donde la alimentación líquida a base de alimentos naturales es incapaz de cubrir los requerimientos nutricionales. Es importante además reforzar la alimentación en los días sin crisis diarreica. El médico evaluará con mayor cuidado el crecimiento fetal y aumento de peso de la madre en estos períodos críticos.

A continuación se detallan los tipos de regímenes y sus principales características.

Regímenes Líquidos:

Están constituidos por alimentos o preparaciones de consistencia líquida al estado natural o adquirida mediante la aplicación de técnicas culinarias específicas. Pueden administrarse en horarios y volúmenes que varían según el propósito de su prescripción.

Los objetivos más importantes de su uso son: contribuir a la hidratación del paciente, mantener en reposo el tracto gastrointestinal, probar funcionalidad del tubo digestivo entre otros.

Su aporte nutricional por lo general es deficiente, a menos que se suplemente con preparaciones en base a alimentos industrializados o fórmulas artificiales.

Regímenes Papilla:

Están constituidos por preparaciones mixtas las cuales contienen líquidos y sustancias sólidas cuyas partículas se encuentran en suspensión o emulsión, resultando una preparación semilíquida. Se entrega generalmente en horario fraccionado y volúmenes normales o disminuidos.

Su aporte nutricional es parcialmente insuficiente pudiendo ser normal dependiendo de la variedad de papilla y tolerancia de la enfermedad.

Regímenes Blandos:

Están constituidos por alimentos crudos o cocidos, de fácil disgregación, como también por preparaciones que adquieren tal característica mediante la aplicación de técnicas culinarias específicas. Se entregan habitualmente en horario habitual, en volúmenes normales o disminuidos. Dependiendo de la variedad de que se trate, cumplen diferentes propósitos terapéuticos, como son: disminuir la motilidad del tracto gastrointestinal, contribuir a la disminución en la formación de heces, prevenir o aliviar procesos inflamatorios de la mucosa digestiva, facilitar el proceso digestivo, etc.

El aporte nutricional es normal, con excepción de las vitaminas y minerales en la variedad sin residuos.

Regímenes Sin Residuos:

Se excluyen alimentos y preparaciones que aportan fibra dietética predominantemente insoluble (celulosa), irritantes de la mucosa digestiva (condimentos, aceites recalentados, lactosa), estimulantes (cafeína, alcohol, cacao, etc.) además de estimulantes del trabajo mecánico del tubo digestivo (alimentos de consistencia dura, carnes ricas en tejido conectivo, etc.). Tienen como principales objetivos mantener en reposo el tracto gastrointestinal y también contribuir a la disminución en la formación de heces entre otros.

El aporte nutritivo de las dietas sin residuos en su variedad líquido, es deficiente en todos los nutrientes excepto agua. En la variedad blando, es deficiente sólo en vitaminas y minerales, entonces cuando su prescripción se mantiene por un período largo, deben suplementarse estos nutrientes en forma medicamentosa.

Alimentos Permitidos:
  • Quesillo o queso fresco.
  • Carnes desgrasadas: ave, vacuno, pescado, pavo (cocinados al vapor, horno, o plancha).
  • Clara de huevo (en sopas, guisos, postres o merengues).
  • Cereales y farináceos: arroz, fideos finos, sémola, nutrina, maicena, crema de arroz y harina en preparaciones como sopas, guisos o postres.
  • Pan: blanco refinado.
  • Galletas: “de agua”, tipo soda, chuño (harina de papa), “crackers”.
  • Azúcares: azúcar (3 a 5% de concentración), gelatinas o jaleas.
  • Bebidas: Infusiones de té y hierbas, agua de canela, anís, agua mineral sin gas, jugos en polvo.
  • Aceite: en crudo, agregado al final de las preparaciones, que sean de origen vegetal.
  • Condimentos y saborizantes: sal, anís, canela, vainilla
  • Otros: caldos de cocción desgrasados de vacuno, ave y pescado.
Alimentos Prohibidos:
  • Leche entera, semidescremada o descremada, yogurt y quesos maduros.
  • Carnes grasas y fibrosas: cerdo, pato, ganso y cordero.
  • Carnes condimentadas: costillas de cerdo, arrollado, malaya, pernil, etc,
  • Fiambres y embutidos: salame, chorizo, longaniza, salchichas, tocino, prietas o morcillas, jamón de cerdo, mortadelas y patés.
  • Vísceras o interiores: sesos, “chunchules”, riñones, callos, ubre, lengua, hígado, mollejas, etc.
  • Yema de huevo
  • Mariscos
  • Frutas y verdura,s excepto zanahoria rallada en sopas y manzana rallada cruda, que tienen poder astringente.
  • Frutos secos: nueces, maní o cacahuate, almendras, avellanas y castañas.
  • Frutas grasas: aceitunas u olivas, paltas o aguacate.
  • Leguminosas: porotos o frijoles, lentejas y garbanzos.
  • Cereales enteros: mote de trigo o maíz, avena, chuchoca o polenta.
  • Pan especial, amasado, integral o centeno.
  • Productos de pastelería y confitería: tortas, pasteles, panqueques, galletas con crema y/o chocolate, todo tipo de masas elaboradas con grasa o manteca, confites, helados de cremas, cacao y chocolate.
  • Frituras de todo tipo, aceite cocinado o frito, mantequilla, margarina, manteca, mayonesa, cremas y conservas en aceite.
  • Bebidas: alcohólicas, gaseosas y café.
  • Condimentos: ají, pimienta, comino, ajo, pimentón, jugo de limón, vinagre, mostaza, chile, etc.
  • Caldos concentrados y sopas de origen industrial.

Regímenes Livianos:

A diferencia de los anteriores, incluyen fibra dietética insoluble parcialmente restringida y modificada por técnicas culinarias específicas, dependiendo de la circunstancia clínica en la cual se indique. Sus principales objetivos son prevenir la distensión abdominal y la irritación de las mucosas digestivas.

Su aporte nutritivo es suficiente excepto el aporte calórico en la variedad líquido.

Alimentos Permitidos:
  • Leche semi o descremada.
  • Yogurt natural o con sabor sin fruta.
  • Quesillo o queso fresco.
  • Carnes desgrasadas: ave, vacuno, pescado, pavo (cocinados al vapor, horno, o plancha).
  • Clara de huevo (en sopas, guisos, flanes, suflés, postres o merengues).
  • Verduras no meteorizantes: lechuga, apio, acelga, espinaca, espárragos, porotos verdes o judías, zapallo, zanahoria, zapallo italiano, tomate (pelado y sin pepas), betarragas o remolacha y berenjenas. En ensaladas crudas o cocidas, guisos, sopas,cremas, budines o puré. Siempre se verá la tolerancia de cada paciente a este tipo de alimentos.
  • Papas o patatas: cocidas en agua, asadas, en guiso, puré o ensaladas.
  • Frutas no meteorizantes (no flatulentas): damascos o albaricoques, duraznos o melocotones, manzanas, peras, limón, membrillo, uvas sin pepa y peladas, frutillas o fresas, guindas y ciruelas (crudas, cocidas, bien maduras). Todo lo anterior según tolerancia.
  • Cereales y farináceos: arroz, fideos, sémola, nutrina, maicena y harina en preparaciones como sopas, guisos o postres.
  • Leguminosas: según tolerancia, pasadas por cedazo.
  • Pan: blanco refinado.
  • Galletas: “de agua”, tipo soda, chuño (harina de papa), “crackers”, galletas dulces sin agregado de crema y/o chocolate.
  • Azúcares: azúcar, miel, jarabes y mermeladas (sin pepas y pasadas por cedazo), gelatina, caramelos y helados al agua.
  • Bebidas: Infusiones de té y hierbas, agua de canela, anís, agua de cocción de las frutas antes mencionadas, agua mineral sin gas, jugos en polvo, jugos de las frutas antes mencionadas y bebidas de fantasía sin gas.
  • Aceite: en crudo, agregado al final de las preparaciones, que sean de origen vegetal.
  • Condimentos y saborizantes: sal, jugo de limón, anís, canela, vainilla, perejil, y según tolerancia, orégano.
  • Otros: caldos de cocción desgrasados de vacuno, ave, pescado y de verduras.
Alimentos Prohibidos:
  • Leche entera, quesos maduros.
  • Carnes grasas y fibrosas: cerdo, pato, ganso y cordero.
  • Carnes condimentadas: costillas de cerdo, arrollado, malaya, pernil, etc,
  • Fiambres y embutidos: salame, chorizo, longaniza, salchichas, tocino, prietas o morcillas, jamón de cerdo, mortadelas y patés.
  • Vísceras o interiores: sesos, “chunchules”, riñones, callos, ubre, lengua, hígado, mollejas, etc.
  • Yema de huevo.
  • Mariscos: crustáceos en general (ej: cangrejo).
  • Verduras meteorizantes: pepino, repollo, brócoli, coliflor, rábano, arvejas o guisantes, habas, cebolla, pimentón, choclo o maíz, ají o chile y ajo.
  • Frutas meteorizantes y ricas en fibra: pepino, plátanos o bananos, sandía, melón, higos, alcayota, nísperos, tunas, moras, caquis, lúcumas, kiwi y coco.
  • Frutos secos: nueces, maní o cacahuate, almendras, avellanas y castañas.
  • Frutas grasas: aceitunas u olivas, paltas o aguacate.
  • Leguminosas enteras: porotos o frijoles, lentejas y garbanzos.
  • Cereales enteros: mote de trigo o maíz, avena, chuchoca o polenta.
  • Pan especial, amasado, integral o centeno.
  • Productos de pastelería y confitería: tortas, pasteles, panqueques, galletas con crema y/o chocolate, todo tipo de masas elaboradas con grasa o manteca, confites, helados de cremas, cacao y chocolate.
  • Frituras de todo tipo, aceite cocinado o frito, mantequilla, margarina, manteca, mayonesa, cremas y conservas en aceite.
  • Bebidas: alcohólicas, gaseosas y café.
  • Condimentos: ají, pimienta, comino, ajo, pimentón y mostaza.
  • Caldos concentrados y sopas de origen industrial.

Regímenes completos:

Están constituidos por toda clase de alimentos ya sean naturales o industrializados, en su consistencia natural. En sus variedades líquido, papilla y blando, se exceptúan todos aquellos alimentos que no pueden ser modificados en su consistencia.

Andrea Torres Lobos es nutricionista titulada de la Universidad de Chile. Si te gustaría enviarle una pregunta, escríbele a editor@todobebe.com . No puede contestar todas las consultas, pero sí leerá tu mensaje y tratará de contestar tus inquietudes en una columna futura.

NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica. Todas las respuestas están basadas en la información brindada por el usuario y no se hará ningún esfuerzo por confirmar esos datos, incluso resultados de exámenes de laboratorio. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud, sino consultar a algún médico que te examine en persona y que esté autorizado para practicar medicina en la localidad donde vives.


  • Community-bar1
  • Community-bar4
  • Community-bar5
  • Community-bar5
  • Community-bar6-new