Cuando Algo Anda Mal
Muerte del bebé después del primer trimestre
Perder al bebé es muy traumático, pero aquí la experiencia suele ser aún más dolorosa, pues al cruzar el umbral del primer trimestre se considera muy bajo el riesgo de perder al bebé (menos del 1%). Sin embargo, muchas mujeres son testimonio viviente de que algo puede andar mal cuando el embarazo ya está avanzado.
Las causas suelen ser muy distintas. A veces hay malformaciones congénitas que producen la muerte del feto. Otras veces, el cérvix de la mamá es incompetente y no logra “sujetar” el embarazo. Se cree que este problema puede ser el responsable de hasta un 25% de los casos de pérdidas en el segundo trimestre. La buena noticia es que es algo que muchas veces puede superarse durante un futuro embarazo con un cerclaje (una sutura de la abertura del cuello del útero).
Como el embarazo ya se encontraba más avanzado, la experiencia es muy traumática. Por algo cuando la muerte del feto se produce después de las 20 semanas de gestación se dice que el bebé nació sin vida, algo que ocurre en cerca de uno de cada doscientos embarazos. Muchas veces se induce un parto para dar a luz al feto sin vida.
Luego se trata de determinar la causa de la muerte del bebé, pero ello no se puede lograr más que en un tercio de los casos. A veces hay problemas de placenta, infecciones, retraso en el crecimiento o defectos de nacimiento que impidieron que el infante siguiera desarrollándose en el vientre materno.
Comprender la causa del fallecimiento del bebé en el vientre materno puede aliviar un poco el dolor de los padres. Sin embargo, deben darse tiempo para superar la pérdida. Como es algo tan difícil, muchas veces se recomienda acudir a un terapeuta como un sicólogo o a un grupo de apoyo. Algo que puede dar un poco de alivio a los padres es ponerle un nombre al bebé, para así poder recordar a su angelito.
¿Por qué a mí? La respuesta es muy sencilla pero muy compleja a la vez: no se sabe. Los cuestionamientos son muy comunes, pero no conducen a nada. Al contrario, las culpas pueden ser muy dañinas, tanto para la mujer como para el hombre. Pueden crear resentimiento o una sensación de depresión que sólo ayudan a aumentar el sufrimiento.
Lo primero es dejar de sentirse culpable, ya que no hay a quién responsabilizar de la pérdida del bebé. Luego, hay que evitar ahogarse en el dolor, ya que aunque parezca increíble en estos momentos, sí se puede superar la depresión causada por el fallecimiento de un hijo.
Como mencionábamos, se recomienda buscar ayuda profesional para conversar acerca de lo sucedido y prepararse para enfrentar la vida. Ello también ayuda a evitar un distanciamiento en la pareja, ya que hombres y mujeres viven de manera distinta el dolor.
Los hombres sufren a su manera Aunque él no lo demuestre, sí sufre y mucho. La llegada de un bebé es algo que llena de alegría e ilusión a la pareja. El hombre se proyecta mucho como papá y descubre sentimientos que ni sabía que podía sentir.
Cuando se frustra la vida que él había ayudado a crear, probablemente al principio ni sepa cómo reaccionar. Por un lado probablemente sentirá que tiene que ser fuerte para ayudar a su mujer a salir adelante. Por el otro, puede sentir que algo lo está desgarrando en su interior y como no sabe manejarlo, es posible que se encierre en sí mismo. Además, su enfoque quizás será intentar buscar una solución a este “problema”, algo que le puede parecer muy frío a su mujer.
Es muy importante que la pareja converse sobre lo que les está sucediendo y lo que están sintiendo. La mujer puede interpretar, erróneamente, que su pareja está siendo indiferente a su dolor porque no le conversa del tema. Ella no sabe que él no sabe cómo hablar de lo que siente o que no desea tocar el tema para evitar recordarle la muerte del bebé.
La comprensión y la paciencia, además de una buena comunicación, son claves. Juntos podrán darse fuerzas para salir adelante.
Cuándo tratar de nuevo Cuando se sufre un aborto espontáneo al principio del embarazo, los médicos dicen que en la mayoría de los casos la mujer puede quedar encinta después de la primera regla. El caso es distinto cuando la pérdida del bebé se produce después del primer trimestre. En esa situación, cada mujer debe preguntarle a su médico, ya que puede ser recomendable esperar 6 meses o incluso más. Todo dependerá de factores como la bajada de la leche, si hay sangramientos persistentes, si hubo un parto inducido o alguna cirugía.
Además, dependiendo de si se halló la causa del fallecimiento del bebé, el doctor puede recomendar ciertos tratamientos antes de intentar un nuevo embarazo. Por ejemplo, si el niño tenía alguna deformación que podría evitarse con el ácido fólico, se le empezará a dar a la mujer un complemento vitamínico que contenga ese elemento antes de que se intente embarazar nuevamente. También es muy importante evitar el alcohol y el cigarrillo.
No hay que preocuparse demasiado si se sienten ganas de tener otro bebé lo antes posible, o si, todo lo contrario, la pareja siente que debe esperar un buen tiempo antes de intentar otro embarazo. La clave está en conversar lo que se siente con la pareja y encontrar un consenso que deje tranquilos a ambos.











