Celebrando con Todobebé
La Felicidad de ser Madre
Lo más importante para una madre es dejarle saber lo mucho que significa para nosotros y lo feliz que nos hace tenerla a nuestro lado. En muchos países se acaba de celebrar el día de la madre. En otros, todavía faltan unos meses. Sin embargo, quisimos ver qué opinan algunas mujeres sobre la felicidad que les ha traído a su vida ser mamás.
Para María Bermúdez (ama de casa, 24 años de edad) ”ser madre fue muy importante, desde el día que supe que estaba embarazada. La felicidad más grande de mi vida fue cuando tuve a mi hijo, Camilo, entre mis brazos horas después de nacer. Realmente ese fue mi día oficial de la madre”, contó. “Hace un año tuve una niña, se llama Sofía y las alegrías más grandes de mi vida las he tenido gracias a mis hijos. No te imaginas la emoción tan grande que sientes cuando ellos dicen mamá por primera vez; o cuando dan su primer paso para aprender a caminar. O, como en el caso de Camilo, que antes de aprender a caminar aprendió a bailar…Ellos te cambian el significado de la vida”.
Otras mamás han tenido que poner a prueba su fuerza interior. María Merino, relacionista pública de 34 años de edad, es madre de una niña de seis años y señaló: “Ser madre es un don que la naturaleza nos ha dado y además tenemos la virtud de disfrutarlo. A mí se me desarrolló más la sensibilidad cuando los médicos me dijeron que tenían que operar a mi hija del corazón, cuando ella tenía escasamente ocho meses de nacida. Casi me muero pero, afortunadamente sigo disfrutando de la virtud de ser madre”.
Para Stella Matamoros (ama de casa, de 62 años de edad y madre de tres hijos), “ser mamá es innato, pero también hay que sumarle los conocimientos que adquieres a través de la cotidianidad de la vida. Con cada uno de mis hijos adquirí conocimientos nuevos”.
No hay que esperar a que el calendario diga que es momento de celebrar a nuestras mamás. El mejor regalo que les podemos dar todos los días de nuestras vidas es compartir con ellas cada minuto y darles la oportunidad de vernos crecer y compartir con ellas nuestras tristezas y alegrías.











