Famosos y Familia

Cristian Castro: De hijo famoso a papá feliz

Quienes conocen muy de cerca a Cristian Castro lo definen como amoroso, cariñoso, y juguetón. Para las millones de admiradoras en el mundo entero, el hijo primogénito de la actriz mexicana Verónica Castro, es un artista sumamente romántico y apasionado.

A pesar de que Cristian Castro podríamos decir que nació famoso, se encargó de obtener logros propios con su carrera como cantante.

Sus primeros pasos por el mundo del espectáculo llegaron cuando interpretó la canción Gallito feliz, que en algunas ocasiones incluye en sus conciertos. Además de que tuvo una intervención en la telenovela El Derecho de Nacer. Apenas a sus siete añitos, logró ser locutor de radio y tener su propio programa: “La Hora de Cristian”. Cristian Castro ha demostrado en su exitosa trayectoria que es uno de los artistas hispanos más admirados por el público. Además de tener un reconocido record al abarrotar las grandes salas de conciertos en sus extensas giras mundiales, ha conseguido, como pocos, vender más de 7.5 millones de discos, logrando 29 discos de platino y 60 discos de oro.

Sin embargo, fue recién es el 2005, cuando Cristian dejó ver a plenitud que estaba viviendo el tiempo más feliz de toda su vida, a través de su disco Días felices, dándose a conocer como compositor escribiendo un tema para su hija Simone.

Es imposible dejar de ver la gran satisfacción que desborda cuando habla de su pequeña: “Quiero expresarles mi felicidad y compartirla con el público. Estoy agradecido con Dios, porque mi preocupación era que mi hija llegara bien. El momento más lindo y emocionante fue ver la cabeza de la bebé en el momento del parto, y el más difícil cuando le corté el cordón umbilical. Me pone muy nervioso el hecho de querer ser buen padre. En esta etapa de mi vida mi mayor compromiso es con mi hija”.

Cristian Castro también comentó que Simone es quien le inyecta energía y la felicidad que le hace falta. Recuerda con cariño una anécdota previa al nacimiento de Simone, y dice que fueron momentos inolvidables. “Después de 12 horas de inducción, cuando nos dábamos por vencidos ya que Simone no quería nacer, Valeria me pidió que la llevara a la casa. En el momento en que se levantó y la estaba ayudando a vestirse rompió la fuente. Fue un momento inolvidable. Empezamos a llorar, no podíamos creer que el momento tan deseado había llegado”.

Finalmente, no podíamos dejar de pedirle que les dejara unas palabras a todos los papás seguidores de Todobebé: “No se asusten. Un hijo abre muchos caminos, te brinda una fuerza impresionante y una responsabilidad buenísima. Es una experiencia muy nerviosa, pero la más feliz al mismo tiempo”.


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