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Almacenando las pertenencias del bebé

Ellen Liman

El principal problema de almacenaje no es el bebé sino la parafernalia del bebé.

La clave para resolver el problema de la falta de espacio y poder vivir en un caos organizado y armónico con los niños y sus equipamentos inmensos y sus posesiones desbordantes es disponer de mucho lugar de almacenaje bien planeado y designado para tales usos. Una forma de encontrarlo es reacomodar y sacarle ventaja al espacio de almacenaje poco utilizado ya existente en algún lugar de la casa e ir desechando cosas de a poco. Otra forma es buscar espacios nuevos de almacenaje en lugares poco usuales (bajo la escalera, en el descanso de la escalera, arriba y sobre las puertas, en los pasillos, en rincones y huecos y, por supuesto, en áticos, garages y sótanos).

Cuando analices tus necesidades de almacenaje presentes y futuras, haz las siguientes preguntas:

  • ¿Puedo poner artículos de uso poco frecuente o ropitas chicas del bebé (almacenar estas últimas en cajas cerradas marcadas con el talle, como por ejemplo 6 a 12 meses, 1 a 2 años, etc.) en lugares menos accesibles?
  • ¿Dónde está ubicado el lugar de almacenaje? Los artículos de tocar y pañales del bebé deben estar a la mano a la hora del baño y del cambio de pañales en el cuarto del bebé, la cocina o el baño. Tiene sentido instalar estantes bajos para que el niño tenga acceso como estantes para juguetes que estimulen al niño a guardar sus cosas, al orden y a bastarse por sí solo. Por otra parte, los estantes que guardan cosas que no quieres que estén al alcance del bebé deben ser colgados altos.
  • ¿La unidad de almacenaje debe esconder o revelar? Los estantes abiertos pueden estar más desordenados pero estimulan el orden: “¡Ahí están los estantes, úsalos!”
  • ¿La unidad de almacenaje debe mezclarse con el fondo del cuarto (para que parezca que ocupa menos espacio) o debe estar decorada y transformarse en un punto importante del cuarto?
Elevados/suspendidos Poner libreros del piso al techo en un pasillo ancho es un buen uso del espacio. Por consiguiente mira para arriba (se ha visto cochecitos de bebé colgados de las vigas). Los estantes en el que era antes el estudio y ahora se convirtió en el cuarto del bebé, pueden ser liberados para la ropa y los juguetes de los niños.

En placards o closets Dispersa los contenidos del armario o placard de la ropa blanca directamente en los estantes de tu cuarto y del baño, o transfiere los contenidos de un closet para artículos de aseo a un nuevo clóset placard en el sótano o el garage, y así encontrarás un lugar para todos los equipamientos del bebé, y quizás hasta lugar para el bebé.

Debajo ¡Mira hacia abajo! Meter cosas debajo de la cama no es nada nuevo, pero hacerlo de una forma prolija lo es, con camas con cajones para almacenaje o sobre plataformas de almacenaje.

En las paredes Las paredes son usualmente el lugar más desaprovechado pero con mayor potencial para almacenaje de la casa. Al colgar muebles o accesorios no sólo liberas lugar en el piso para jugar, sino también utilizas al máximo el espacio vertical. Las rejas de metal, los estantes, los cubos de almacenaje, las cajoneras y los armarios pueden ser colgados en la pared y llegar hasta la altura que tú quieras. Los ganchos son muy útiles y vienen en una gran variedad de tamaños. Nunca puede haber suficientes ganchos en un cuarto de bebé o fuera de él, en las paredes del pasillo de al lado.

El almacenaje en las paredes puede ser restringido a un área pequeña, a ambos lados del clóset (o placard) o de la puerta del cuarto, o puede cubrir una pared entera. De hecho, la pared donde se encuentra la ventana es el mejor lugar para almacenar y esconder cosas. Si limpias todo el desorden detrás de las cortinas y reorganizas la pared de una forma más racional con unidades amuradas a la pared y ganchos, realmente te va a funcionar muy bien.

Muebles empotrados Y finalmente llegamos a la gran pregunta de los muebles empotrados. ¿Deberías tenerlos? ¿Dónde? Puede no tener demasiado sentido económico en una casa o habitación temporarios, a no ser que estén construidos para poder sacarlos y volverlos a usar. Sin embargo, los lugares de almacenaje empotrados son muy buenos para ahorrar espacio. Se ve arreglado y se adapta a los rincones y grietas, aprovechándose cada centímetro. Además los muebles empotrados pueden ser más baratos que muebles tradicionales, especialmente si son construidos en una casa nueva o remodelada. Para llegar a un término medio, utiliza muebles modulares que parecen empotrados. Estos muebles están disponibles en varios tamaños y con diferentes acabados. Las unidades modulares se pueden ubicar una al lado de la otra para llenar un espacio determinado (por ejemplo de pared a pared, bajo una ventana) y pueden ser reacomodadas para responder a diferentes necesidades. Para lograr que muebles disparejos parezcan empotrados, puedes pintarlos o empapelarlos igual que las paredes y agregar una superficie superior igual sobre dos unidades de la misma altura para que las conecte.

Muebles funcionales de almacenaje Haya sido planeado o no, muchos de los muebles de la casa tendrán que almacenar las pertenencias del bebé. Por consiguiente todos los muebles nuevos que se compren deberán brindar un máximo de almacenaje. Las mesas, cómodas, escritos y mesas de centro o adorno (coffee tables) no deberían tener esas patas pequeñas que desperdician espacio, sino que deberían tener estantes o cajones. Los cajones para los niños no deben ser demasiado grandes para no llenarlos y que después sean difíciles de abrir o demasiado pesados.

Los estantes se deben seleccionar teniendo en mente los objetos que se almacenarán. Deben ser lo suficientemente profundos (12 pulgadas) para juegos grandes, pero no tan profundos que los juguetes más pequeños se pierdan en el fondo. Los estantes poco profundos (hasta 9 pulgadas de ancho) pueden ser utilizados para libros y los de 4 pulgadas para juguetes pequeños. Un padre experimentado dice: “Es más fácil mantener ordenados los estantes angostos que a los anchos”. Los estantes pueden ser sujetados a las paredes con poleas de suspensión o soportes. Pueden ser estantes sueltos de metal, madera o plástico o unidades de estantes o libreros.

Cubos de almacenaje apilables de metal o madera. Estos cubos proporcionan espacios de almacenaje versátiles. En general son cuadrados de 16 pulgadas con rueditas que se pueden poner debajo de la cuna, de la mesita de jugar, apilados (pero no demasiado alto para que no se caigan) o colgados de las paredes. Si los pones al revés se transforman en una mesa y si le agregas un almohadón en un banquito. Los cubos pueden ser utilizados ahora para guardar mantas y pañales, y más adelante para juguetes, libros y cassettes o CDs.

Muebles nuevos o viejos que originalmente estaban destinados para otro uso. Algunos muebles pueden ser adaptados para agregar no sólo lugar de almacenaje sino también estilo al cuarto del bebé. Por ejemplo el taburete de un artista usualmente sirve para guardar las pinturas, los papeles y los pinceles, pero es perfecto también para almacenar pañales, ropitas pequeñas y artículos de tocador. Como tiene ruedas, se puede empujar del baño a la cuna, de un cuarto a otro, donde sea necesario. Una mesita con ruedas puede servir de la misma forma y un aparador o escritorio que sea demasiado grande o feo para otra área puede servir como unidad de almacenaje multiuso y cambiador de pañales.

Antigüedades decorativas. Las ropitas del bebé se verán lindas colgadas de un perchero victoriano de mimbre o de hierro trabajado con ganchos y espejos. Los libreros y las cómodas antiguas también pueden ser encantadores, así como refrigeradores viejos de madera y armarios de dentistas y doctores. Puedes usar algunas piezas de porcelana, como una azucarera o una taza de café, para bolitas de algodón y latas viejas para juguetes pequeñitos. Restaura o vuelve a pintar el mueble si el acabado está demasiado gastado o saltado, pero asegúrate de lijarlo primero.

Pequeñas unidades de almacenaje de la ferretería. Una gran variedad de artículos de uso común en el hogar pueden ser adaptados para almacenar objetos de bebé, como por ejemplo cajas para el pan, casetas de correo, tachos de basura, cajas de herramientas y bandejas (a mí personalmente me gusta poner bandejas sobre los estantes y sacarlas a medida que las necesito. De esta forma nada se pierde en el fondo del estante. Los objetos pequeños están a la vista en una superficie angosta y no se pierden en el fondo).

Ellen Liman es decoradora profesional, pintora y autora del libro de decoración infantil “Baby Space”, que ya está en su segunda edición en los Estados Unidos. TodoBebe reproduce capítulos del libro de manera exclusiva para sus usuarios. Para obtener la obra completa en su versión en inglés, puedes adquirirlo en www.amazon.com , www.barnesandnoble.com o contactando directamente a la editorial HarperCollins.
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