La televisión se ha transformado en parte de la vida de muchas familias y su influencia en nuestros niños es grande. A menudo como padres nos preguntamos ¿es buena la televisión? ¿Qué programas pueden ver nuestros pequeños? ¿Cuántas horas pueden pasar mirando la televisión? ¿Qué efecto tiene la televisión en su desarrollo? Cómo toda tecnología, el efecto de la televisión en los niños es mixto y depende mucho del control que los padres tienen acerca de cuánto tiempo pasan mirándola, qué programas ven y qué conversaciones se tienen acerca de lo que se ha visto.
¿A qué edad y cuánta televisión? Un gran problema con la televisión es el tiempo que los niños pasan mirándola. Sentarse a mirar televisión significa menos tiempo corriendo, jugando, leyendo, interactuando con amigos y familiares y explorando el mundo que les rodea, todas ellas mejores maneras para pasar su tiempo. La Academia Americana de Pediatría no recomienda más de dos horas de televisión al día para los niños y no recomiendan el uso de la televisión hasta que los niños tienen dos años (debido a la falta de investigación que tenemos acerca del efecto de la televisión en niños tan pequeños) Recientemente, ha surgido mucho debate acerca de si los niños menores de dos años no deben mirar la televisión y del efecto que los DVDs diseñados para bebes tienen en el desarrollo infantil. Se ha demostrado que, contrario a lo que pensábamos, estos DVDs no tienen efectos positivos en el desarrollo de los niños. Pero la realidad es que muchas familias usan la televisión y los DVDs para bebes de manera esporádica con niños pequeños mientras mamá se ducha o hace una llamada importante. Recientemente la Plaza Sésamo y la organización De Cero a Tres han creado unos DVDs para niños menores de dos años donde enfatizan que lo importante es que si el niño(a) mira la televisión, el programa sea diseñado para fomentar la interacción con los adultos. El debate continua.
Televisión y sobrepeso Varios estudios de investigación nos han demostrado que los niños que miran mucha televisión tienen más probabilidad de tener sobrepeso. Esto es debido al tiempo que pasan sentados delante de la pantalla en vez de correr, saltar y jugar. También los estudios demuestran que a menudo los niños toman meriendas o comidas delante de la televisión y reciben mucha información en los anuncios (comerciales) sobre comidas poco sanas por su alto contenido en grasas y azúcares.
El contenido importa El contenido de los programas de televisión puede también afectar a los niños. Se ha demostrado que los niños que mirar programas violentos en televisión tienen más tendencia a ser agresivos. También hemos visto el impacto de la televisión en la imagen corporal de adolescentes así como en su consumo de drogas. Pero no todos los efectos son negativos. Los programas educativos diseñados para niños en edad preescolar pueden ayudar a fomentar su lenguaje y desarrollo intelectual. Lo importante es que controlemos lo que ven.
¿Qué podemos hacer para usar la televisión de manera positiva?
- Es esencial que controlemos el tiempo que pasan delante de la televisión cada día (no más de dos horas ¡o menos!) Y que no les permitamos hacer tareas o comer delante de la TV.
- Podemos usar DVDs o grabaciones de programas para evitar que vean anuncios o comerciales innecesarios y para limitar el tiempo que pasan delante del televisor. Si no dispone de video o DVD, use una guía de programación y deje que su pequeña(o) se siente delante del televisor justo cuando el programa vaya a comenzar. Ayúdele a resistir todos los productos con los que le bombardean durante los anuncios (comerciales)
- Mira la televisión con tu pequeño(a) Tienes que saber qué programas está mirando y de qué hablan. A veces los programas para niños pueden contener mensajes fuertes que son difíciles de entender. Si no sabemos qué han visto en televisión, nos será muy difícil ayudarles a comprenderlo. Cuando vemos la televisión con ellos, podemos asegurarnos que entienden lo que ven, que comprenden la diferencia entre realidad y ficción y que no se quedan con miedos, dudas o ansiedades innecesarias. Piensa en todas las películas infantiles que hablan acerca de la muerte, de celos, luchas, de familias diferentes, de perderse y no encontrar a los suyos… todos estos temas son difíciles de entender y procesar para un niño(a)
- Escoge programas de calidad. Para la edad preescolar queremos programas que hagan que el niño(a) sea una audiencia activa y no pasiva. Estos son programas que les hacen preguntas y les dan tiempo para responder, programas que les ayudan a resolver pequeños problemas, que les enseñan nuevo vocabulario a base de repetir mucho las palabras, programas que incorporan música y movimiento. Busca también programas que hablen acerca de la tolerancia, las diferencias e igualdades entre todos nosotros y que no contengan imágenes violentas. Si no encuentras este tipo de programas en tu programación televisiva, puedes buscarlos en video, DVD o por Internet.
- Ten preparadas otras actividades divertidas para hacer que no sean ver la televisión. La televisión es un hábito y es muy fácil para los niños caer en él si no piensan en nada más que hacer.
- Recuerda que somos siempre el mejor ejemplo para nuestros pequeños. Si nosotros pasamos mucho tiempo viendo la televisión delante de ellos, nos será muy difícil ponerles límites. Piensa también que todos los programas de adultos que vemos delante de ellos son programas que ellos ven también (muchos de estos programas pueden contener escenas gráficas de violencia y sexo)
La Dra. Helena Duch es psicóloga infantil y familiar especializada en trabajar con familias que están planeando, esperando y criando a niños en la primera infancia. La Dra. Helena tiene un doctorado en psicología infantil y escolar de New York University y una maestría en Psicología del Desarrollo Infantil de Columbia University y es licenciada en Psicología Clínica por la Universidad Ramon Llull en Barcelona. Además la Dra. Helena está licenciada como psicóloga en el estado de Nueva York y en España, su país natal.
NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica o psicológica. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o de comportamiento sino consultar a algún médico o profesional de salud mental que te examine en persona y que esté autorizado para practicar su profesión en la localidad donde vives.











